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jueves, 22 de febrero de 2018

NÚMEROS

Soy de letras pero evité estudiar griego y latín. Soy de letras y me sobrepasan la pasión por la física y la química. Soy de letras y odio los números. Son fríos, calculadores y no me hablan de la vida, por mucho que los fanáticos de las matemáticas digan lo contrario. 

Aprender literatura, leer libros malos y descubrir joyas en los clásicos. Aprender a reflexionar, a saber interpretar sentimientos ocultos en metáforas o descubrir diferentes maneras de enfatizar lo que se quiere expresar. Aprendí a descifrar poemas que ocultaban realidades con palabras banales, aprendí que escribir libera al alma de mucho sentimiento escondido y que muchos de los mejores textos surgen del malestar interior de uno mismo. 

Adentrarme en la Historia Universal, zambullirme en diferentes épocas, algunas más interesantes que otras, imaginar ese mundo y sorprenderme que todo el cuento sea real, haya ocurrido de verdad, con todas sus comas, sus puntos y sus interrogantes. Descubrir qué la historia, por una extraña razón de la naturaleza humana se repite, tal y como decía aquel: "El hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra". Que en la historia siempre hay un inicio en el que todo es opulencia, todo son victorias y todo parece de cuento de hadas, pero al final, siempre existe un declive, por error de poder, por error de cálculo o por rebeliones inesperadas. Sin embargo, aun sabiendo que esto se repite una y otra vez, la historia se repite, con diferentes nombres, en diferentes regiones, con diferentes ideas... pero se repite. 


Soy de letras y estoy orgullosa de serlo, porque me ha hecho crecer como persona, porque he aprendido a pensar más allá de lo obvio. Pero odio los números, o no siempre. No he odiado los números cuando estos me han servido para conectar con mi pieza TEA. No odio los números cuando los utilizo con mi pieza TEA para pasar un momento delicado, como encender el microondas, peinarse o en su momento cortar las uñas. No he odiado los números cuando un día empezó a contar en inglés  y descubrí que entiende que hay varios idiomas que dicen lo mismo pero de forma distinta. Pero a día de hoy, ahora mismo, en mi presente invernal, los odio con todas mis fuerzas. 

A mi pieza TEA le chiflan los números, se pasaría horas tocando la pantalla del móvil escribiendo números, a veces sin sentido, a veces porque el sonido al teclear le suena musical, otras porque está contando y pone 1 y lo borra, pone 2 y lo borra, pone 3 y lo borra... y así puede llegar a 100. A veces lo hace contando hacia atrás. Y mueve los dedos con tal rapidez que pienso que en cualquier momento se equivocará y se liará un berrinche histórico. Pero no, lo tiene claro y sabe lo que hay que hacer. 

A mi pieza TEA también lo absorben los números de los relojes digitales hasta el punto de no hacer nada hasta que el reloj no marque una hora en concreto que ella ha decidido. Y eso me enerva, porque nuestra vida siempre va ajustada de hora, porque un minuto a veces hace que todo se complique más de lo que debería. Vivir pendiente de un reloj que marca una hora concreta, depender de si sale el "00" (eru eru, que dice mi pieza TEA). Descolocarse porque no ha visto pasar la hora en punto  y entrar en bucle durante un largo rato.

La obsesión por los números ha llegado hasta el cuentaquilómetros digital del coche. Necesita ver 100, o 90 y sino llora y patalea. Poco a poco le vamos explicando las "normas" de circulación, como cuando hay un coche cerca debemos bajar números o si hay un círculo azul (rotonda) también toca rebajar. Pero la tensión se nota y los viajes ya no son ese momento plácido de conducir y escuchar grandes canciones.

Odio los números. Mi pieza TEA me ha enseñado que están por todos lados y que él los ve e intenta controlarlos. Están en las horas, en las matrículas, en los portales, en las puertas, en los cronómetros de los partidos, en los calendarios... Los canales de la tele también son números, algunos semáforos muestran la cuenta atrás. Es una obsesión que está allá donde mires y es difícil volver a la paz cuando no puedes eliminar este mundo de números. Allá donde mira mi pieza TEA ve números que se mueven, pero no siempre a su antojo. Mira el microondas y salen números, el lavavajillas, números, la nevera, números... invadidos por números nos cuesta controlar que todo salga como mi pieza TEA espera. Porque los números siguen sus propias normas... no pasamos del dos al cuatro sin pasar por el tres, si eso no lo ve mi pieza TEA, sus cables se cruzan, a veces en silencio a veces con su chillido de cochinillo. Hoy odio los números más que nunca, porque se ha llevado la calma y la tranquilidad en casa. Poco a poco intentamos volver a ella, pero esta vez parece que la cuesta es mucho más angosta de lo normal... así que contaré hasta 10, respiraré hondo y seguiré yendo pa'lante.


jueves, 8 de febrero de 2018

TE MIRO A LOS OJOS Y ...

Te miro a los ojos cuando tú también lo haces. Fijamente, como si buscaras saber qué pienso. Y lo único que pienso es en zambullirme en tus ojos y adentrarme nervio óptico para arriba. Llegar a tu fondo, a saber si piensas hablando como yo o si sólo ves imágenes. Me pregunto si realmente piensas, si entiendes lo que ves, lo que oyes, lo que tocas. Sólo soy capaz de suponer que sí, que piensas en tus cosas, que sí eres capaz de resolver pequeños problemas cotidianos como coger una galleta que está en lo alto de la estantería. Sé que miras diferente, que ves las cosas como buscando lo que nadie puede ver. Y lo sé porque he fotografiado muchas veces tus miradas. Y he visto lo importante que es para ti que haya simetrías, que se repitan las formas o las líneas o que la perspectiva engrandezca la escena. Sin embargo se me escapa cómo miras a las personas, a los de casa y a los de fuera.

Te miro a los ojos y sé que me quieres. Observo como abrazas a tu padre y sé que le adoras. Veo abrazos sin venir a cuento a personas que te dan cariño, que te cuidan y te trabajan, aunque a veces te riñan, aunque te hagan hacer cosas que no quieres. Da igual, ese abrazo dice más que mil palabras mal dichas.

Te miro a los ojos y me pregunto qué pensarás del ser humano, de la sociedad. Me pregunto si nos entiendes al menos un poco, pero creo que no porque nosotros a pesar de intentarlo, tampoco te entendemos, que muchas veces no entendemos tus obsesiones, como mirar portales, observar números o ir y volver por el mismo sitio. Se me escapan las explicaciones. Algunas las puedo entender, otras no. Si pudieras explicarme el por qué todo sería maravilloso, quizás no harían falta tantas riñas ni tantos berrinches, quizás podríamos descubrir la manera de ayudarte a salir de esos bucles interminables que solo te hacen mal. Pero no, tu silencio, tus movimientos de ahora aquí pero corro para ver eso de allí para volver al aquí, tus miradas lejanas a veces... todo eso no me ayuda.

Sin embargo, te miro a los ojos y solo hay una verdad que me asalta. Esa verdad de que eres casi como una droga para mí. Que dueles pero no podría vivir sin tenerte cada mañana conmigo, con tu bon dia o tu bona nit. Que toda mi vida gira en torno a ti. Que no me importa ya tu condición aunque me dé miedo que crezcas. Una vez alguien me dijo que quería a su hijo con su autismo, que sin esta condición no sería su hijo, sería otro. Yo no lo entendí. Era muy al principio de nuestras andadas, pero ahora, con tus seis años, estos que estrenas hoy, comprendo que tú no serías tú si no tuvieras autismo. Serías otro Arnau, quizás menos risueño, quizás más arisco, quizás malo o quizás demasiado bueno. Pero no serías tú.

Hoy, cuando hace seis años que compartimos nuestras vidas, te miro a los ojos y pienso que todo es una putada, que no es justo, que hasta ahora parecía fácil, pero no lo será. Pero también pienso en que no te cambiaría por nadie. Eres tú, único. Hoy te miro a los ojos y sólo deseo seguir pa'lante. Con deseos quizás inútiles, quizás realidades futuras. No lo sé.

Te miro a los ojos y solo puedo decir: "com t'estimo".

Feliz Cumpleaños Arnau


martes, 30 de enero de 2018

EXPLOSIÓN

Como una olla a presión. Hierves por dentro. Chup chup, chup chup. No pasa nada, eres capaz de mantener dentro todo el vapor que puja por salir. Vamos a fuego lento, tirando, paso a paso, con días más buenos que otros, pero vamos. La sonrisa no se difumina en ningún momento, porque parece que todo fluye, a su manera, como todo lo que tenga que ver con autismo. Nos acostumbramos a esas idas y venidas, a la famosa montaña rusa. Aceptamos casi sin rechistar que haya noches de insomnio porque otros muchos días duerme del tirón. Se nos hace normal tener que esperar a que termine x canción, sólo porque a mi pieza TEA le gusta y porque no tenemos ganas de escuchar ese ruido horrible de berrinche desmesurado. Esperamos pacientemente ese minuto que va de las 23:59 a las 0:00 antes de salir a la calle o ir a dormir o ir a hacer pis o ir a comer... porque solo es un minuto. No pasa nada, es solo un minuto.

Y seguimos caminando, sin ser conscientes que somos una olla a presión andante, que de vez en cuando suelta un silbido pero que es acallado porque no es para tanto. Paseamos y no pasa nada si mi pieza TEA se para en todos y cada uno de los portales que van de un punto A a un punto B. Si hay prisa, buscamos estrategia rápida. 1, 2, 3 segundos por portal y si no a correr.


Llegamos a casa y ese chillido infernal porque algo no le cuadra en el despertador o en el reloj del decodificador. Intentamos ayudarle para acallar su rabia o pena o frustración y volver a ese silencio sin chillido... sin embargo, otro silbido se ha escapado mientras.

Y pasan los días, con la normal cotidianidad de las manías y rigideces. Te levantas, haces todos los desayunos, te duchas, te vistes, despiertas al enano apurando al máximo y en veinte minutos hay que vestirlo, lavarlo, lavabo y yogur. Corriendo al cole. Entrar con él al aula de acogida, perder preciosos minutos para no llegar tarde al trabajo, pero entre berrinche y bucle o llegar tarde, mejor lo segundo. Coche, aceleras y por fin llegas al trabajo. Pasa el día volando. Corres, no quieres llegar tarde a recoger al enano. Lo recoges y sales pitando para casa, merienda, lavabo y sin pensarlo mucho e intentando que no afloren bucles, sales pitando otra vez con el coche porque hay que llevarlo a terapia. Del coche a terapia, portales varios, puertas automáticas varias y meta. Lo dejas. Vas a hacer la compra. Lo recoges, vas a casa. Llegas, bañera justo entre anuncios del concurso que toca, mientras superpapáTEA prepara cena. Bañado. Si está la cena, genial, si hay que esperar cinco minutos la cosa se lía por la ansiedad del "a la voz de ya" de mi pieza TEA. Cenado. Cenas tú, pero te levantas mil veces porque hace de las suyas, deshacer cama, desnudarse, saltar por donde no debe... acabas de cenar y notas que la olla a presión tiembla. Pero sabes que si pones a dormir al terremoto, después todo vuelve a su cauce. Y lo llevas y entra en un bucle inesperado: hay que esperar 13 minutos hasta las 0:00. Te niegas en redondo, te pones firme y lo pones a dormir. Pero está enfadado. Llora y tardas una hora larga a calmarlo y dormirlo. Una vez conseguido llegas al sofá y te derrumbas. Son casi las doce de la noche. A las siete volvemos a empezar.

Hay veces que resulta fácil cocinar a fuego lento, vivir con un continuo chup chup que no se desborda. Pero hay otras, como está vez que la explosión ha sido inevitable. La olla ha silbado, ha vaciado todo su vapor de malestar y está esperando a ser renovada. Vuelvo a poner fuego lento y a escuchar ese chup chup armónico, y con paciencia, intento que mi pieza TEA olvide sus bucles de ahora. Porque al fin y al cabo esa es y será siempre mi cotidianidad.

miércoles, 24 de enero de 2018

PALABRAS ENLAZADAS

Hace ya mucho tiempo que consiguió abrir la cajita multicolor. Aquella que tanto le costaba abrir y que sin ayuda le era imposible. Ha llovido mucho desde aquel primer "bon dia" en el cole, pero aun siente esos bravos de sus compis como algo tan tan chulo. Desde aquel día, ha intentado abrir solo la caja multicolor. Muchas veces necesita el empujón de mami o papi (sí, así les llama muchas veces y cuando lo dice le enloquece ver la cara de bobos felices de sus papis... esos ojos al borde de lágrimas dulces, que no importa que salgan y se vean). Pero otras veces, la abre casi sin esfuerzo y salen disparadas justamente las palabras que quiere decir.. "a dormir", "a otche aa" o "ui à" (a dormir, al coche de papa o quiero pan). Y lo que más le chifla es que mami y papi las cazan al vuelo, sin dudar, sin ayudarse de nada. Las cazan y las paladean y las repiten. Arnau sabe entonces que ha acertado con las palabras, que ha pronunciado bien lo que quería decir. Pero no sabe el valor de su gesta. Todavía no. Entiende que le hacen más caso si abre la caja multicolor que si usa la del movimiento o las lágrimas para expresarse, incluso ha observado que personas de fuera también lo entienden y también le aplauden el esfuerzo... pero es todo más fácil cuando usa las manos de los demás para pedir algo. Sin embargo, siente curiosidad por entender el porqué de tantas fiestas y alegrías cuando su boquita dice alguna palabra. Aún no ha resuelto el enigma, pero quizás algún día lo entienda de verdad.

Arnau se ha acostumbrado tanto a abrir la caja que muchas veces se le escapan palabras y frases que no vienen a cuento. Pero es que salen tan disparadas que le cuesta volver a cerrar la caja multicolor. Su mami, cuando oye todas las palabras escapadas las repite con voz risueña... A Arnau le encanta ver cómo salen como cohetes los colores. Todos... rojo, amarillo, azul, verde... no se queda ninguno en la caja. Y lo mejor de todo es que él sabe qué es rojo o amarillo o azul. Y eso le ha servido para pedir cosas cuyo nombre no sabe. Así mami o papi identifican rápidamente lo que quiere.


Hace poco, ha descubierto que al abrir la caja, salen las palabras cogidas de la mano... "nem a fer pipi", "nem al parque", "seu bé"... y entonces si sus papis lo ven, se miran atónitos porque al parecer es algo espectacular y difícil de conseguir... Arnau aun no atina a sacar palabras enlazadas, solo cosas básicas que le repiten mucho en el cole. Así que las usa para ir practicando.

Mami nunca le desanima en sus intentos. Tiene mucha paciencia y es capaz de repetir todo lo que sale de la caja multicolor a las cinco de la madrugada y lo hace porque sabe que es importante para Arnau. Que él necesita comprobar que lo dice bien porque su mami lo repite igual. Su papi también repite, pero lo hace cuando todavía no toca estar dormido... porque de noche se duerme y no se habla... Arnau y su mami parece que no lo entiendan.

Arnau es feliz. Tiene que seguir descubriendo las palabras escondidas en la caja multicolor, porque al parecer hay cienes... o miles..., pero es feliz. Y lo es porque hace sonreír a muchísimas personas cada vez que abre la caja. Y a él le gusta la gente que ríe, que intenta ser feliz con poco, que quita importancia a lo malo porque oírle hablar es lo más.

Así que cada mañana, cuando su mami lo deja en el cole y le pregunta "què es diu?".. Arnau mira a su alrededor, mira a los dos monitores y medio sonriendo suelta su espléndido "bon dia!" Y sin mayor esfuerzo hace un poco más llevadero el día de quienes le rodean.

Seguirá insistiendo. Sí. Por  todos aquellos que han confiado en él. Porque los quiere y quiere seguir viendo cada día la sonrisa en sus labios. Sabe que los niños abren esa caja cuando son más pequeños y también sabe que su madre es consciente que Arnau va muy por detrás. Pero también sabe que sus papis y toda su familia no tienen prisa, solo quieren que llegue el día que Arnau domine su propia caja multicolor.


lunes, 15 de enero de 2018

INVIERNO

Día de invierno total. El sol se medio esconde detrás de nubarrones de mil tonalidades grises. El aire frío pasa por nuestras narices, se entrelaza con nuestras manos y pretende hacerle la zancadilla a nuestros pies. Hoy toca un mano a mano con mi pieza TEA. No apetece. El día es feo, es triste, es frío. Amenaza lluvia pero quizás se despiste y se equivoque de destino. No apetece. Es domingo, sofá y mantita sería el plan perfecto. Buscar una buena serie o una buena película ya sería la monda, pero eso hace años que ya no entra en mis planes. Mi pieza TEA me mira, sonríe y se tira a mis brazos para q caigamos los dos sobre la cama. Ella es el motivo por el que ya no existe el plan mantita y sofá.  Mi pieza TEA necesita en algún momento del día aire fresco que respirar, un entorno al aire libre donde olvidarse de los números del despertador, de la música de la tablet o de los juegos del móvil. Mi pieza TEA quita su aburrimiento en casa con trastadas que se repiten no una ni dos ni tres veces en una tarde, sino varias más si no estás pendiente de sus movimientos cada cinco minutos. 

Y también a mi me llega el necesitar huir de una casa que se nos hace pesada. Porque no puedo hacer nada más que vigilar a mi pieza TEA. Intentar que juegue a cosas que me parecen finalmente aburridas incluso para mi... pintar, puzzles, pistas de coches, construcciones... llega un momento que mi pieza TEA acaba chillando y yo casi que odiando que sea tan rígido como es.


Por eso, sin muchas ganas, nos vestimos. Sin muchas ganas, pongo chaquetas, sin muchas ganas salgo a la calle... pero aparece ese sonido celestial, esa carcajada de mi pieza TEA corriendo y brincando por la calle hasta el coche. Y solo eso es lo que hace que valga la pena el esfuerzo de salir. Nos montamos en el coche y volamos hacia un parque. Pero es invierno hoy, y el día está triste y el parque no brilla con luz propia. Árboles sin hojas que parecen fantasmas que custodian el parque, pocas familias paseando, pocos niños esperando en el columpio... y para postres mi pieza TEA tampoco está motivado para correr y jugar por el parque. Así que nos vamos. Nos alejamos del parque sin haber visto disfrutar a mi pieza TEA. Y surge en mi interior ese miedo.. ¿Se ha hecho mayor? Y con esa punzadita de dolor, del ser consciente que sí, que los días pasan, que está creciendo y que los parques se le quedan pequeños, cojo a mi pieza TEA de la mano y paseando sin prisas nos vamos a mirar una de sus pasiones: los números del semáforo. Y ahí, vuelve a hacerse pequeño. Salta, se emociona, chilla, espera, cuenta, observa y es feliz. Sólo con eso eso. Luces que cambian de color, números que cuentan hacia atrás. Es su ilusión. Y vuelvo a pensar cuánto tiempo le durarán esas emociones. Ahora aun es pequeño, pero pasados unos años, ¿seguirá emocionándose como ahora ante cualquier semáforo? Es ese miedo atroz a que crezca. Ese deseo que nunca se va a cumplir de que se quede un tiempo con esta edad. No ir marcha atrás. Quedarse tal cual, con lo que ahora sabe y obviando de refilón lo que le queda por aprender. 

No me gusta imaginar el futuro. Ni bueno ni malo. Odio pensar en el qué pasará. Por eso este presente me gustaría que se alargara más. Que pudiera aprender mucho más sin que los años pasaran. Que se detuviera el tiempo para todos y que mi pieza TEA siguiera dando pasos pa'lante. Sin crecer, sin nuevas complicaciones, sin nuevas trabas. Sin embargo ese gusanillo del hasta dónde llegará, despierta muchas veces en mi. Y miro el recorrido y me digo a mi misma, si todos estos años ha sabido andar pa'lante, ¿por qué tiene que parar? Siento curiosidad por saber hasta dónde llegará, dónde está su límite, o quizás no haya límites. No lo sé. Pero tengo prisa por saber, que pase rápido el tiempo para saber las nuevas alegrías que nos vamos a llevar, los nuevos retos que va a conseguir. Sueño, sueño... pero lo borro. Miro a mi pieza TEA y cogiéndola de la mano le digo: "¿anem a casa?" y me mira y me contesta: "a otje".



jueves, 4 de enero de 2018

CANCIONES DE MI PIEZA TEA: I WAS BORN TO LOVE YOU

Empieza la cuenta atrás de las fiestas navideñas. Hemos cambiado de año, con esperanzas renovadas, con sentimientos encontrados por ser conscientes de que el tiempo pasa se quiera o no. Que no hay nada que permanece ni se queda igual, sino que fluye y cambia pero no sabemos si para bien o para mal. En el momento de las campanadas agradecemos el seguir aquí, con los de siempre, con los que queremos estar. Brindamos y damos besos efusivos porque un año más podemos celebrar el paso del tiempo con una sonrisa de felicidad. Sin embargo, en algún momento de la noche o del día siguiente cogemos distancia, tomamos consciencia de eso, de que el tiempo pasa y que con él vendrán cambios. 

Yo miro a mi pieza TEA. Y no quiero echar la vista atrás. Ni quiero mirar hacia delante. Sé que va creciendo y va caminando hacia su futuro. Un futuro totalmente incierto, donde los interrogantes me asaltan unos detrás de otro. Sé que sus pasitos a veces son inseguros y volátiles pero que muchos son firmes y permanecen en el tiempo. Lo observo jugar. Y muero de amor y también de cierta tristeza. De amor porque él ríe, salta, disfruta y es auténtico, como es él, pero también de tristeza al ver que sus juegos avanzan poco. Le siguen gustando sus juguetes llenos de sonido, luces y colores, los disfruta como si fuera la primera vez que los prueba aunque haga años que rondan por casa. Sin embargo me puede el muero de amor. Me gusta verlo sacarle partido a su camión correpasillos, me chifla cuando antes de salir de casa se coge su Doraemon de peluche. Tan grandote él y juguetes tan de "pequeños". ¿Y qué?

Las vacaciones de Navidad suelen ser un poco caóticas por la falta de rutinas y horarios. Por las idas y venidas, por la saturación de personas en una sola casa. Pero también son otras cosas para mi. Tener vacaciones quiere decir reencontrarme con mi pieza TEA. Tener 24 horas para los dos. Quiere decir volverlo a disfrutar pero también volverlo a sufrir. 

Este año, sé que va sobrepasado porque han aparecido unos chillidos agobiantes cuando algo no le gusta o no le apetece o se aburre o se enfada o lo que sea. De esos sonidos que no se pueden soportar demasiado tiempo. Un sonido que nos crispa que en según que momentos nos acelera la ansiedad y que si no nos controláramos dejaríamos salir un rugido de mala leche hacia mi pieza TEA. 

Pero también han sido momentos de revivir otros momentos, otro pasado, cuando mi pieza y yo salíamos a pasear para llenar las horas muertas y no quedarnos encerrados en casa. Salir con el sol arriba, bien arriba y cogidos de la mano andar sin prisas, sin horario para llegar a... Su sonrisa la primera mañana que fuimos a dar una vuelta, cómo me cogía todo orgulloso de la mano, sus saltos alegres mientras iba de portal en portal mirando al interior. 

Volver a escuchar ese "cambia" a cada canción que no le interesa hasta dar con la canción, su canción. Y es que "I was born to love you" es una de mis canciones favoritas. De esas que cantas con entusiasmo, de las que se deja subir el volumen. Y cuando mi pieza TEA nació, tomó su sentido sólo para él ("nací para amarte"). Esa canción era y es mi pieza TEA. CAda vez que la canto me emociono, es la banda sonora de los típicos vídeos de fotos de mi pieza TEA. Es mi mundo, mi alegría, mi emoción, mi pena, mi manera de vivir, lo es todo, porque toda mi vida gira en torno a ella. Por eso el día que empezó a buscar esa canción y sólo esa mi corazón creció diez veces. Y el día que entonó un "ooo u oviu" mi corazón creció un poco más y mi sonrisa hizo lo mismo. 

Esta mañana, hemos salido de nuevo. Hemos dado un paseo y después hemos recorrido en coche el paseo. Y mi pieza TEA con su habitual y a veces pesado cambia. Todas las canciones, una detrás de otra eran desechadas por los sus finos oídos. Algunas corrían un poco de suerte porque le gusta canturrear el inicio. Y por fin, después de aquellas veinte canciones se oye como un rayo. Y nada más. No más cambia. Y cuando he visto la canción he subido el volumen. He mirado por el retrovisor y he visto esa cara redonda cantando a grito pelao. Y me he unido a él. Y ha sido brutal. Porque ha sido la primera vez de verdad que Freddy, Arnau y yo hemos entonado al unísono esta canción. La canción que es mi pieza TEA. Sin fallar entradas, sin fallar silencios, entonando como el mejor tenor y la mejor soprano. Y ahí ya mi corazón se ha hecho tan grande que ha explotado a carcajada limpia, feliz.

Y es que regalos como este no se pueden quedar en el olvido, no se deben guardar solo para mí. Eso es vivir el presente, disfrutar del momento, sin fisuras, sin oscuridades que quieren acecharnos sin más. Eso es compartir. Un deseo cumplido. No solo querer escucharle cantar, sino cantar juntos, viviendo, sonriendo. No hay más. Sólo eso, y solo por eso, todo vale la pena. 




domingo, 31 de diciembre de 2017

PEQUEÑAS GRANDES HISTORIAS 2017

El pasado año inicié mis minihistorias en la página de facebook de mi pieza TEA (ir). Este año he seguido con ello. Cada día suceden cosas, siempre hay algo bueno o malo que contar, que vale la pena que vea la luz más allá de la familia más cercana. Me gusta que haya personas que sufren conmigo, ríen conmigo con las historias de mi pieza TEA, que me entienden, que se enorgullecen de Arnau como si fuera algo suyo. Porque al final, a pesar de que cada autismo es un autismo distinto, a pesar de que hay tantos autismos como personas con autismo existen, casi siempre han pasado por aventuras y desventuras similares. Y eso me gusta, es como tener miles de niños y niñas, jóvenes y adultos a los que quieres su bien, porque les has cogido cariño. Yo también me alegro, sufro y lloro de emoción con las historias de otras piezas TEA.

Así que este 2017 he seguido con mis anécdotas cortas. Aquí un recopilatorio de todo lo que ha dado de sí este año. En pequeñas dosis, con imágenes bonitas. Y han sido tantas cosas que merecen la pena tenerlas aquí. Para que no caigan en el olvido, para demostrar que aunque de forma pausada, mi pieza TEA avanza, el mundo empieza a colaborar y a querer conocer. 

Un año más. Un año con un torbellino de emociones, de subidas y bajadas, de amigos que se unen. Un año en el que hemos podido ver cómo va creciendo mi pieza TEA cómo va metiéndose cada vez más en la selva que es nuestra sociedad. Un año que termina con su fin, otro año que empieza con un nuevo érase una vez.

El 2017 empezó preparando la carta para los Reyes Magos. Fue una actividad rápida pero intensa puesto que la concentración que demostró mi pieza TEA fue genial.

2 de enero de 2017

Iniciamos segunda parte de las fiestas. Con el colofón final de los Reyes Magos. Y como manda la tradición hay que escribirles la carta donde explicar lo que se pide. Hoy mi pieza TEA y yo nos hemos dedicado a ello. Y gracias a Hoptoys por esta magnífica plantilla de carta. Ahora a esperar que la lean y le traigan lo que más desea.




 Con los Reyes Magos tenemos que rondar y rondar webs de juguetes para encontrar algo que llame la atención de mi pieza TEA. Y es cierto que conforme se va haciendo mayor la cosa se complica. Normalmente le cuesta empezar a jugar con juguetes nuevos. Esta vez tardó muy muy poquito.

10 de enero de 2017

Cuando elegimos los juguetes que vamos a pedir a los Reyes Magos para nuestras piezas TEA muchas veces no sabemos si los Reyes acertarán O no. Nos pasamos días buscando juguetes que creemos pueden llamarles la atención. Nos llenamos como podemos de ilusión, nos vamos a dormir habiendo dejado los zapatos pertinentes, las tres copas y comida para los Reyes y un cuenco lleno de agua para los camellos. Al día siguiente, llenamos de chillidos locos la casa... Arriba, despertad que han venido los Reyes.... Y aparecen regalos que deslumbran solo de verlos y otros que se desenvuelven y se desechan. Estos otros son los que una vez el ajetreo de las fiestas desaparece y vuelve la rutina llegan a ser juguetes imprescindibles. Hoy, cuatro días después de Reyes, mi pieza TEA ha descubierto uno de sus juguetes nuevos.


Invierno suele ser estación de resfriados, gripes y demás. Mi pieza TEA no se escapó este año tampoco. Un gripazo de los que dejan KO. No era mi niño. Todo quieto, adormilado por el sofá o en su cama. Duró un par de días. Al tercero ambos necesitábamos un poco de aire fresco.

5 de febrero de 2017

Ha sido un fin de semana algo aburrido. Ayer tuvimos que quedarnos en casa todo el día por culpa de la gripe. Hoy decidimos salir un rato, pero el tiempo no acompañaba para ir al parque. Así que nos hemos buscado la diversión en plena calle. Una rampa de garage nos ha servido para hacer unas cuantas carreras. Mi pieza TEA feliz y yo más de verlo sonreír... porque siempre hay ideas que encontrar.




El año también guardaba cosas bonitas, no sólo para mí y superpapáTEA. SuperabuelaTEA pudo disfrutar de uno de esos momentos tan breves, pero tan intensos. Aquellos momentos donde ninguna palabra es suficiente para describir lo que se siente. SuperabuelaTEA lo intentó y despertó la fibra de más de uno y una.

9 de febrero de 2017

El cariño se expresa con las cosas más pequeñas. Vivencias de una abuela. Què grans sou! Escrito en su muro con unas fotos al lado... yo pongo otra.
"Hoy he tenido un despertar muy bonito. Lo explico. Ayer fuimos a celebrar los cinco añitos de Arnau. Nosotros queríamos volver después de cenar pero sus padres no nos dejaron, así que nos quedamos (nosotros cuando vamos, dormimos en su habitación). Serían las siete y media que se ha puesto a cantar. Yo no le he dicho nada porque le gusta desperezarse. Al cabo de un rato he notado una manita,en mi cabeza. Yo he pensado que iría al comedor como hace siempre y cual ha sido mi sorpresa cuando ha subido a mi cama y se ha,puesto a mi lado. Os preguntaréis cual es la sorpresa cuando es de lo más normal. Pues la sorpresa es que en cinco años no lo había hecho nunca.
Mi pieza TEA ha ido haciéndose sitio en la cama y me ha cogido la mano y con las manitas que tiene tan mulliditas, es como un osito de peluche. Qué sensación más gratificante y placentera.

Si no hubiera tenido q ir al cole creo q se hubiera dormido. Estoy muy contenta porque es un pasito más, ahora sé q también me quiere." (Montserrat Torres, superabuela TEA).





Y conforme avanza el año, también avanza el curso. Aun son pequeños y nos libramos de los deberes, pero siempre aparece la actividad del protagonista de la semana. Fotos por aquí y fotos por allá. Y empieza a ponerse a prueba el arte de dibujar del niño. A mi pieza TEA también le tocó dibujar, pero como en este tema estamos muy pez, buscamos alternativas para poder entregar ese dibujo. El resultado... para mi de lo más bonito que he visto.



12 de febrero de 2017

Esta mañana hemos tenido que afrontar una actividad del cole q en principio era imposible de hacer con mi pieza TEA. Pero las ganas de hacerlo participar en todas las tareas del cole han hecho poner en marcha los engranajes de la creatividad. ¿Qué sé que sabe hacer mi pieza TEA? ¿Cómo lo puedo llevar a la práctica? Con mi guía y su concentración... Se puede, sí señor! Orgullosa del primer dibujo de nuestra familia!!!

Y sigue avanzando el año y con él casi final del invierno llegó esta vez Carnaval. Un piratilla elegante, apuesto apareció por la puerta del cole. Una vez más, mi pieza participó a su manera. Y yo encantada, babeando por esa hermosura.

24 de febrero de 2017

Viernes de carnaval. Como siempre, la ansiedad anticipatoria antes de despertar a mi pieza TEA hace acto de presencia. No querrá ponerse el disfraz, le apretarán las gomas, se negará a ponerse un pantalón térmico debajo de un pantalón medio corto, ¿ponerse algo en la cabeza? menos mal que el disfraz puede pasar sin nada en la cabeza. Si pudiera pintarle la cara un poco, quizás sí se parecería más a lo que pretende el disfraz.... NO NO y más Noes... Las siete y media. Aún es pronto para despertarlo... por dios que se deje al menos el traje... Las ocho menos cuarto... le tenía que quitar las gomas de las mangas... pero ¿y sí me cargo la camisa?... Las ocho... toca despertarlo y que sea lo que dios quiera... Que se despierte de buen humor, por favor. ¡Ya sé! Canciones y cosquillas alegran los despertares.... Y habla tranquila, sosegada, sin estreses varios que nos conocemos.... ¡¡¡Y voilà!!! Un piratilla con cara pan!
Muchas Gracias Arnau, una vez más me has dado una lección... Si es que no aprendo!

Parecía que todo fluía e iba viento en popa. Pero no. De golpe, apareció un ritual inesperado a la salida del cole. De aquellos que parecen una tontería pero que puso esa nota de rifirrafes entre la escuela y yo. Los famosos 20 segundos para bajar por un tobogán. Mi corazón dictó lo que debía hacer y las palabras de padres, madres de personas con autismo y familiares varios me dieron el empujoncito para luchar por la integridad de mi pieza TEA.

24 de marzo de 2017

Ayer fue un día como sabéis de aquellos donde la tensión está presente a todas horas. El día pasó con ese nerviosismo de no saber qué iba a ocurrir con los 20 segundos y el tobogán. Desde aquí agradecer todo el apoyo, todos los comentarios, todos los consejos que nos habéis dado. Saber que hay tanta gente ahí, a los virtuales y a los que conozco en carne y hueso y que serían capaces de moverse por mi pieza TEA y por mi ha sido algo genial. Sólo quiero comentaros que, a pesar de las primeras reticencias, aceptaron que se suba una vez mientras van probando sin prisas, con paciencia y con tranquilidad desviar su atención del tobogán. Entendieron que la integridad y bienestar de mi hijo es primordial, que no es necesario llegar a extremos tan duros para mi pieza TEA y para mí. Así que una vez más, el cole ha respondido positivamente y sé que seguirán esforzándose como hasta ahora por entender a mi pieza TEA y sus peculiaridades. Un beso para todos los que habéis estado y estáis.

Y entre alegrías, enfados, penas, lágrimas y miles de sonrisas nos plantamos como quien no quiere la cosa en el segundo aniversario del blog de Mi pieza TEA. Convertido casi ya en un diario de a bordo. Para celebrarlo, un sorteo. Una mano inocente daría los ganadores: mi pieza TEA.

27 de marzo de 2017

SORTEO ANIVERSARIO. GRACIAS POR ESTAR
Hace un par de años, mi cabeza daba vueltas y más vueltas a la idea de llevar un blog sobre autismo. Los que me conocéis desde los inicios sabéis que me lo propusieron. Pensé en un blog serio, que aportara ideas, recursos, artículos interesantes o herramientas útiles para nuestras piezas TEA. Sin embargo, "Mi pieza TEA" se convirtió en un blog personal, muy personal, donde el protagonista es mi pequeña gran pieza TEA. Donde todo el mundo que quiere puede decir la suya, expresar lo que le hace sentir conocer a mi pequeño chico y donde las cosas buenas y menos buenas tienen cabida. Dos años ya de esta andadura, de vivencias importantes o no, de momentos, de imaginación, de música y cuentos, de alegrías y penas compartidas.
Sé que a veces es útil para muchos papis y mamis TEA y que a veces hay quien no se siente identificado. Es normal. Cada uno vive su momento con su pieza TEA, cada edad lleva su problema y cada uno lo vive y lo siente como puede o quiere.
El caso es que para celebrar nuestros dos años propongo un SORTEO.
Sólo debéis poner un me gusta y escribir un comentario de lo que queráis. Os otorgaré un número y el sorteo se hará a la antigua. Bolsa llena de números, mano inocente y tres números ganadores. La mano inocente para que lo sepáis será mi pieza TEA y para que veáis que no os engañamos, grabaremos el sorteo. 
¿qué sorteamos? tres anillos preciosos y hermosos de piezas TEA.
Ganadores el lunes 3 de abril junto con el vídeo del sorteo. 
Ah! muchas gracias por estar ahí.

Si el año pasado aparecieron las primeras palabras y las repeticiones verbales, este año aparecieron aspectos más cognitivos, aprendizajes típicamente escolares... saber colores, clasificar, de grande a pequeño, igual/diferente... HA sido el logro más increíble. Y además podíamos realizar alguna actividad sentados los dos. 

30 de marzo de 2017

Tarde de trabajo de mesa. Son tareas sencillas. Me ha gustado porque lo ha entendido todo, porque va aprendiendo conceptos aunque no lo exprese verbalmente. Me ha gustado porque lo ha hecho concentrado y con ganas. Me ha gustado porque la actividad de las marcas de coche hace más de un año que lo tiene y lo había olvidado porque parecía no entender qué tenía que hacer y hoy, hoy no ha hecho falta explicarle 💜💜 



Con el tiempo a veces aparecen momentos con desconocidos que ponen en evidencia algunas conductas de mi pieza TEA. Por suerte para nosotros, el explicar con sinceridad la condición de mi hijo, nos ha ayudado a cambiar esa cara de un adulto enfadado por una cara amable y empática.  Aparece normalmente un respeto y una comprensión brutal de la situación. Y entonces sé, que en algún lugar otro niño no sufrirá una mirada reprobadora sino una mirada de saber qué ocurre.

13 de abril de 2017

Hay conductas en nuestras piezas TEA que cuestan de entender si no se conoce esta condición. Nos toca dar la cara o no ante las reacciones de los demás. Hoy me ha tocado a mi. Hemos ido a un parque de la playa. El tiempo es tan bueno que estaba lleno de papás y mamás com sus hijos pequeños y no tan pequeños. Algunos en los toboganes, otros jugando a pelota y otros con cubos y palas. Mi pieza TEA, después de bajar unas cuantas veces por el tobogán respetando turnos, se ha dedicado a mirar perspectivas. No hay problema. Lo seguí de cerca y él iba y venía hasta que alguien se ha interpuesto en su perpectiva. A cámara lenta he visto ir decididamente a mi pieza TEA hacia una mami que jugaba agachada con unos niños. Y la ha empujado y ella se ha caído y se oído un "oye!". Mi única reacción ha sido pedir perdón y explicarle que tiene autismo y que no lo ha hecho con maldad. Y la reacción ha sido de ooh vaya no pasa nada. Le he comentado que se ha interpuesto en su juego de perspectivas. Y a partir de aquí aplaudo a esa chica, por entenderlo primero y por querer saber más de autismo después. Me ha preguntado si hablaba, le he dicho que no que estaba empezando. Me ha preguntado cómo se podía comunicar con él. Le he contestado que mi pieza TEA suele comprender bastante bien y que nosotros le hablamos como a cualquier niño. Le he pedido de nuevo disculpas y me he ido con mi pieza TEA contenta porque una vez más ir de frente me ha servido para dar a conocer, para que empiecen a comprender un poquito más... Son cosas que pasan. 

Compartir avances más de cole, de actividades que creía que jamás entendería ha sido una de las muchas cosas que me ha gustado compartir con todos. Porque da esperanza a los que vienen, porque me emociona ver que sí se puede. Así que en plena caminata de avances "académicos" he compartido algunas actividades que hemos estado haciendo en casa. Esta vez, pinchos y colores.

17 de abril de 2017

La paciencia es lo que le da la razón a mi pieza TEA. Ha tardado dos años en jugar a clasificar por colores, a dejarse dirigir en una actividad, pero el tiempo, la paciencia, el saber esperar el momento ha dado sus frutos. Más de dos años después de tener este juego hemos conseguido poner los pinchos por orden de colores. Es cierto q he trampeado y he escondido pinchos azules q no cabían y hubieran generado una rabieta tonta. También es verdad que me vigilaba y esconderlos ha sido toda una hazaña. Pero lo importante es la belleza del orden.





Primer domingo de mayo. Día de la madre. En el cole son muy sosos y no hacen ninguna sorpresa para esas mamis que lo dan todo y más por su hijo. Algunos lo hacen por su cuenta, a otros los ayudan los papás... a mi pieza TEA lo ayudé yo... Pero qué bonitas palabras!!

Aquí dos entradas cortitas, una para felicitar a todas las supermamis y otra para explicar el mejor regalo que se pueda tener.

7 de mayo de 2017

Como cada primer domingo de mayo, celebramos el día de la madre. Y sólo cuando una se convierte en madre entiende la importancia de un madre. No por lo que hacemos con nuestros hijos, todas esas noches que cuesta que se duerman, o cuando tienen fiebre, o los días que no son ellos, que les falta esa chispa y les sobran enfados y berrinches. No. Eso es importante claro. Pero cuando más he estado convencida que la figura de mi madre es lo más importante, ha sido ahora, desde que mi hijo es una pieza TEA, cuando desde la distancia que nos separa sé que está ahí. Que no importan los 130-km, si la necesito ahí está. Una madre que sin decir mucho decide saber sobre autismo, aprender a entender las peculiaridades de mi pieza TEA, a esconder un dolor inevitable porque sabe que con el mío me sobra... Ella me ha enseñado a pensar en positivo, a cerrarle la puerta a lo que va a pasar en dos meses, a disfrutar del aquí y ahora,a comprender que con buen humor todo es más llevadero... ella y eso lo sabéis es lo más grande que se pueda vivir. T.estimo mama.
Y todas esas mamis que sufren, lloran, ríen, besan, abrazan, regañan y luchan por sus hijos.. a todas ellas un BRAVO EN MAYÚSCULAS!


Me ha,encantado ver todos los dibujos, escritos, gestos que los peques han hecho a sus mamis en este día. Mi pieza TEA no ha hecho nada, pero sí mucho más que el año pasado. Este año ha,repetido un «mamma eiitats». Orgullosa, feliz, por querer repetir por abrazarme como cada mañana y por dibujar esa sonrisa que jamás me cansaré de mirar. Orgullosa de tu Arnau. T.estimo molt.
8 de mayo de 2017
Aceptar rutinas absurdas en la calle me ayuda a vivir con normalidad mi día a día con mi pieza TEA. Hay muchas, semáforos, espantar palomas para seguir andando, puertas automáticas y esta última de las más divertidas.



MIRADAS DE MI PIEZA TEA. Estos pocos años que llevo compartiendo mi vida con el autismo me han enseñado que vale la pena perder unos minutos para cumplir con una ilusión repetitiva. Embarcarse en una riña porque llegamos tarde supone llegar aun más tarde, que se muestre poco receptivo a lo que viene después, a unas lágrimas y berrinches q nada solucionan... El día que comprendí que si no puedes con el enemigo únete a él, ese día empecé a disfrutar de las pequeñas cosas que hacen feliz a mi pieza TEA. Una de estas cosas es pasar corriendo por debajo de un puente cercano a atención temprana. Así que cada jueves tocan unas carreras bajo la mirada incrédula de aquellos con los que nos cruzamos.



10 de mayo de 2017

Lo que más echo en falta en mi pieza TEA es la capacidad de disfrutar de los juguetes. Algunas veces recuperar juguetes de hace años sirve para descubrir maneras de jugar. Y así me lo encontré yo por sorpresa.

Uno de los rasgos más acusados de mi pieza TEA es el escaso interés por juegos o juguetes a menos que tengan sonido. Es muy limitado, no siente ninguna curiosidad ni ganas d
e participar en juegos nuevos o compartir ratitos nosotros a no ser que haya movimiento. Esta tarde, he recuperado del baúl de los juguetes unos bolos de cuando tenía quizás dos años. Me he sentado en su habitación y he empezado a jugar con ellos mientras le hablaba a mi pieza TEA. Me ha costado un buen rato que bajara de la cama y se sentara a jugar un poco.
Se ha cansado enseguida, así que lo he dejado en su habitación con los bolos en el suelo y me he ido a preparar el baño. Al irlo a buscar... lo que he visto me ha llenado de alegría, una emoción tonta pero de las que valen la pena. Esto es lo que he visto. Un día más, un pasito más. Buenas noches!

22 de mayo de 2017

Época de comuniones, para ser exactos dos. Hubo momentos difíciles durante los banquetes, pero también momentos para sonreír, para sentirse orgullosa y otros para guardar. Como este. 

A veces las circunstancias nos brindan la oportunidad de vivir momentos que parecían imposibles o difíciles de ver. Este fin de semana hemos tenido una preciosa invitada, prima de mi pieza TEA. Han crecido juntos pero en la distancia. Han compartido momentos, abuelos e incluso cama. Este fin de semana han sido días de emociones encontradas en mi pieza TEA. He visto su sonrisa y tranquilidad al ver a su prima sentarse a su lado, he visto la envidia en sus ojos cuando le hablaba más a ella que él. He comprobado que el tema compartir aún no lo entiende, sobretodo cuando se trata de sus pianos o juguetes musicales. Pero también he podido ver cómo le ponía el taburete a su lado para que ella se sentara y pudieran desayunar juntos. Así que encantada de tener dos locos bajitos un día en casa y disfrutar de imágenes como esta.

23 de mayo de 2017

Mi pieza TEA me sorprende cada día. Tiene sus ideas, sus propias miradas, sus maneras de hacer. Eso me chifla, porque a veces nos vemos envueltos en situaciones muy muy cómicas. Y en su época de maleteros abiertos y cerrados él quiso ser la compra.


Lo que hace la curiosidad. Si el otro día hablaba de maleteros que no se cierran ni pa'trás, hoy hablamos de ver cerrarse un maletero desde dentro. Pura magia, algo increíble, lo nunca visto. Su cara así lo dice. Buenas tardes!!!

8 de junio de 2017

Todo el tema educativo, todo lo que casi se les obliga a saber a todos los niños en su etapa de educación infantil es un reto casi imposible para mi pieza TEA. El escaso interés por el lápiz, por saber leer, por hacer las actividades propuestas en el cole hace que sienta la punzada de la cruda realidad. Pero después pienso que hay tiempo y que poco a poco lo va a conseguir. Para muestra, un botón.

Sé que por ahora lo más importante no es la grafomotricidad tal cual. Que hay muchas cosas que trabajar antes de pasar a este tipo de acción. Sin embargo ir probando en para saber en qué momento anda mi pieza TEA me parece interesante. He confeccionado las letras de su nombre para repasar el trazo tamaño grandote y las he plastificado para poder usarlas más veces (al estilo pizarra blanca). Ayer hicimos primera prueba. Me di cuenta que si le iba diciendo uno, dos y tres como si fueran los pasos a seguir lo hacía mejor. 
Y para sorpresa mía fue capaz de "dibujar" solito la letra A... a su manera claro! Orgullosa de esta pieza TEA que sabe más de lo que demuestra. Buenos días!



9 de junio de 2017

De todos es sabido la pasión por las piscinas y playas de mi pieza TEA. El buen tiempo siempre nos trae esa alegría que el invierno nos ensombrece muchas veces.

Hace un par de días fuí con mi pieza TEA a comprar una piscina hinchable mientras no ponemos la grande. Cuando llegamos a casa, le enseñé la foto de la piscina que había en la caja. Le pregunté qué era y sin más contestó: " iina" (piscina). Le dije:"sí, demà muntarem la piscina". Y me miró, me cogió de la mano, sonrió gustosamente y me dijo:" uarem iina". Yo babeando. Así que hoy por fin hemos podido montarla. Y hoy hemos estrenado por fin la temporada piscinera. Y con un primer logro: ha flotado sin ayuda de nada ni de nadie.


18 de junio de 2017

Y como no hay verano sin playa. Iniciamos la temporada playera. 

Y por fin primer día de playa. Ha llenado el cubo de arena, se ha quitado chanclas y camiseta y ha tardado un minuto en meterse al agua cual pececillo. Con ganas de aprender a flotar, sumergirse y moverse feliz por el agua. Mi pieza TEA echaba de menos su mar.

26 de junio de 2017

Y como pasa con todos los niños, mi pieza TEA tiene ideas. A veces ideas buenas, otras que ojalá no se le hubieran ocurrido y algunas que caen por su propio peso. Como pasó con el agua fresquita. 

Antiguamente se decía aquello de tener ideas de bombero. Hoy una de mi pieza TEA. Todo tiene que ver con el agua fresquita. Le encanta. En verano su agua fresquita que no falte. Pero hoy no he puesto ninguna a la nevera. La sorpresa ha sido mía cuando he descubierto que mi pieza TEA enfría su taza para notar un poquito de agua fresquita... grande, muy grande la idea!


5 de julio de 2017

Este verano ha sido el primer verano que mi pieza TEA ha acudido a un casal de verano. También yo he vuelto a trabajar, con lo que las rutinas que teníamos se fueron al traste y nos tuvimos que adaptar. Y en eso, cada vez estoy más convencida que Arnau es un campeón.




Estos primeros tres días de cambios están siendo muy plácidos. Mi pieza TEA tiene que despertarse pronto, pero no se queja. Incluso cuando le digo va que vamos al casal se levanta sin problemas de la cama. Y hoy, por fin, cuando ha salido a la calle para irse con superpapáTEA, él mismo me ha dicho "adéu" y ha cerrado la puerta! Grande muy grande.
31 de julio de 2017

Ir al supermercado siempre ha sido como una actividad más para mi pieza TEA. Hubo una temporada que la cosa se torció y me sentía incapaz de ir sola con mi hijo al supermercado. Poco a poco decidí volver a intentarlo y mi pieza TEA me lo puso fácil. 

Deberían hacer los carros más grandes.... o que mi pieza TEA no fuera tan grande y perezoso... le encanta ir dentro del carro... pero tenemos que reducir compras. La verdad es que me facilita mucho la vida que se esté tan pancho cuando vamos al supermercado. Buenas tardes!





1 de septiembre de 2018

Mi pieza TEA aprende rápido lo que para ella es algo importante y le sirve. Si le enseñas algo que para él tiene funcionalidad, se lo quedará y lo llevará a cabo más veces. 

Nuevas estrategias para seguir haciendo lo que hacía mientras va a la nevera a por agua. Una idea que le dio superabuelaTEA y que sigue a pies juntillas. Buenas noches!

2 de septiembre de 2017

Nos cuesta probar nuevas actividades. Es cierto. Pero hay que hacerlo. Porque puede salir bien o puede salir mal. Si sale bien, genial. Disfrute y más variedad para la diversión. Si sale mal, aceptarlo y pensar qué fue lo que no gustó, y seguir buscando alternativas.



A los papis y mamis TEA nos suele costar probar cosas nuevas que hacer. Hoy nos hemos aventurado hacia el mundo del motor. Un día diferente, impresionante verlo observar los coches, notar un atisbo de emoción cuando los coches se adelantaban. Una sensación de compartir aficiones... quizás sí, quizás no.

10 de septiembre de 2017

Y cuando de golpe reaparece el interés por uno de los juguetes que más le ha entretenido y que quizás más entiende su sentido. Sus coches. 

Sus coches. Los hemos recuperado de nuevo. Vuelven a ser uno de sus juegos favoritos, dejándolos caer por las rampas, bajando la valla del semáforo y haciendo la cuenta atrás para que se ponga verde y seguir el camino de la pista.... y como no, aparcaditos mientras merienda. Buenas tardes!

11 de septiembre de 2017

Ya empieza el cole. Ya termina el verano, ya se nota que se acorta el día y se alarga la noche. Nuestra particular despedida del verano es pisar la playa y mojarnos los pies.  

Despidiendo ya el verano y los días de olas y playas. Buenas noches

15 de septiembre de 2017

Cómo nos gusta verlo jugar con juguetes! a su manera como siempre, con sus pruebas acertadas o fallidas, sobre la mesa o en el suelo. Da igual. Está jugando.

Después,de cole y terapia aun es capaz de pedirme que le suba el circuito de rampas de sus coches para poder ver todo de cerca... seguimos con el juego! Entusiasmada!!!
24 de septiembre de 2017

Vivir donde vivimos nos da la oportunidad de pisar unos días más la arena. También la genial idea de poner columpios cerca de la playa nos brinda la oportunidad de vivir momentos únicos que  vale la pena compartir.

Solo se vive una vez, y si mi pieza TEA quiere jugar a guerra de cosquillas en la playa... toca jugar. Momentos únicos, momentos de felicidad. Buenas noches!



27 de septiembre de 2017

Tener que conocer a personas nuevas, que el uno se adapte al otro, que uno comprenda al otro, que haya complicidad. Inicio de curso con ese nuevo reto y comprobar que sí, que hay personas muy muy capaces de tratar con normalidad a mi pieza TEA es una gozada. 

¡Qué alegría da escuchar que mi pieza TEA abraza con devoción a aquellos monitores, vetlladoras, apoyos y tutora que día tras día le acompañan en el cole!
Eso, solo eso, me confirma que mi hijo está rodeado de grandes personas, que viven y sienten a mi pieza TEA, un ser particular, un ser fácil y difícil a la vez, pero todo corazón (y no es amor de madre!) Buenas noches!!





28 de octubre de 2017

El mayor reto de este año para mi pieza TEA ha sido quedarse en el comedor del cole. Le gusta mucho comer, pero comer bien. Esa comida casera que superpapáTEA le hace es lo que siempre ha conocido. Del morro  fi, que dicen por estos lares. Por eso costó lo que costó y por eso el día que completó su primera semana comiendo casi todo lo que le ofrecían fue un avance importante y un reto superado con creces. 

Cuando abres la hoja del comedor y ves esas cruces puestas ahí, ahí donde debía ser, sólo cabe sonreir y felicitar por su esfuerzo a ese pequeño campeón! Qué grande eres!

31 de octubre de 2017

Y siempre hay tiempo para el recuerdo, para echar la vista atrás y recuperar imágenes de cuando mi pieza TEA era pequeña. Alguna punzadita de dolor por la felicidad perdida pero también ese corazón engrandecido por esa dulzura de criatura que mantiene su esencia intacta. 

Feliz castanyada a todos los que seguís esta tradición. Este año sin panellets en el cole pero siempre recordando su primera vez como castanyer! Buenos días!
3 de noviembre de 2017

Los cambios este inicio de curso han sido duros. Y no solo para mi pieza TEA que ha visto que su rutina de ver a su mami en la puerta del cole para recogerlo se desvanecía. Sin embargo, por circunstancias de la vida, por la poca preparación para atender a un niño con necesidades especiales fuera del horario lectivo, hubo una nueva primera vez.

Una de las penas más grandes que tenía cuando mi pieza TEA iba a la guarde era esa falta de alegría cuando lo iba a recoger. Con el tiempo de fue animando pero solo era perceptible para mí. Al empezar a trabajar tuve que dejar este momento diario en manos de superpapáTEA. Hoy después de unos meses, he vuelto al cole. A recoger a mi pieza TEA. Y hoy, más que nunca, cuando menos esperaba su reacción al verme, hoy he visto una alegría desbordante al verme llegar. Levantarse, sonreír y de golpe saltar y reír y abrazarme fuerte. Y el último regalo del día, dormirse cogido a mi mano. Buenas noches!


8 de noviembre de 2017

Este año también lo recordaremos por ese arranque incipiente de utilizar las palabras funcionalmente. Oir por fin su voz decir cosas con sentido, saber que puede llegar a hablar, poquito pero puede, quizás es de los avances que más me engrandecen y que más emociones me da. Es lento, pero creo que lo hace con paso firme. Y yo me pido a mi misma seguir siendo paciente, que todo llega.

Ayer pasó algo muy bonito cuando fuí a recoger a mi pieza TEA al cole. Arnau sabe con certeza que cuando uno se va dice "adéu", así que sabiendo eso, cuando quiere irse de un lugar le dice a todo el mundo adéu. O cuando quiere que te vayas de donde está jugando te mira y con sonrisa pícara te dice adéeeeeuuu. Sin embargo el tema de decir "hola" cuesta más y si no le pedimos que lo diga no lo dice. Pues bien, ayer al salir del cole, mi pieza TEA y yo nos cruzamos con el grupo de las señoras de la limpieza. Se las quedó mirando y soltó un clarísimo Hola!. Ninguna le contestó. Se lo miró una y como no lo conocía pasó de saludar. Pero da igual! Fue tan mágico y tan inesperado. Pequeños triunfos, pequeños momentos, pero gran avance. Buenas tardes!

12 de noviembre de 2017

Releer las entradas del blog me permite redescubrir párrafos imprescindibles para seguir adelante. Mis pensamientos más verdaderos en unas simples líneas. Mi manera de ver y vivir el autismo. Muy válida para mí y que quizás ayudarían a muchos papis y mamis a sobrellevarlo mejor.

Sé que el lado oscuro de mi pieza TEA está aún en juego. Sé que el lado oscuro de mi pieza TEA está en su futuro, en qué será de él. Sé que el lado oscuro de mi pieza TEA se quede en ser una persona con autismo no verbal. Lo sé soy muy consciente. Pero me niego a pensar en la meta cuando aun me quedan quilómetros que recorrer. Ir más allá del aquí y ahora no me sirve, no me vale. Hacerlo sería como morir en vida. Vivo con mi radical cara amable del autismo a la vista de todo el mundo, pensando de vez en cuando en el lado oscuro, pero intentando no sacarlo a la luz, aunque me preocupe y aunque sufra de vez en cuando por ello. Por mi bien y por el de mi hijo.



25 de noviembre de 2017

Y si este ha sido el año de abrir la caja multicolor de las palabras y el habla, también ha sido el año en el que por fin mi pieza TEA me ha llamado por mi nombre. Por MAMA. Ese momento que todas las mamás del mundo esperamos ansiosas y  que para muchas llega en poco tiempo y que a nosotros nos ha llegado a los cinco años. No importa. Ha llegado y eso es lo que cuenta. 

Arnau sabe que yo soy la mama, que podría llamar mi atención con solo pronunciar mama, pero hasta esta madrugada eso nunca había ocurrido. Hoy por primera vez mi pieza TEA en medio de la noche ha sido capaz de llamarme con un estupendo "MAMA". No hemos dormido más, pero da igual, ese mama vale un imperio, vale lo que mil repeticiones de canciones compartidas. Buenos días!

1 de diciembre de 2017

La forma peculiar de ser y estar de mi pieza TEA ha hecho que lo conozcan en todos lados. Los adultos no me han defraudado y siempre lo tratan con cariño y respeto. Los niños suele ser otro cantar. Por suerte, también se respira respeto y aceptación entre ellos. 

Ir a buscar a mi pieza TEA a la salida del cole y escuchar cada día unas cuantas voces infantiles diciendo "adéu Arnau" es genial. Pero si además estas criaturas que no son de su clase lo dicen con una sonrisa feliz en los labios ya es para babear. Sé que lo conocen por su singularidad, porque no pasa desapercibido, pero da igual. Lo respetan y eso es mucho. Encantada de volver a vivir las salidas del cole.

7 de diciembre de 2017

Los ratos que compartimos con los juguetes me encantan, más que nada porque se dan a cuentagotas. Dar con el juguete adecuado o que le enganche es todo un reto. Así que cuando muestras una novedad y le llama la atención, te visualizas alzando la copa del campeón.

Hace casi un año los Reyes Magos nos trajeron un circuito de canicas. No lo habíamos estrenado pensando que a lo mejor a mi pieza TEA no le gustaría. Día de fiesta, buscando actividades para que se distraiga lo hemos montado... Y efectivamente, mi pieza TEA flipado. Buenos días!

12 de diciembre de 2017

Muchas imágenes cotidianas, momentos vistos en la distancia me sirven para reflexionar, me dan una visión diferente de las cosas. Esta capacidad de observación, de ver belleza donde otros no ven nada llamativo me encanta. 

A escasos metros de donde mi pieza TEA acude a terapia hay un parque. En verano, al salir solemos estar un rato. Ahora ya no. Hace frío y ya hay ganas de llegar a casa. Hoy cuando he dejado a mi pieza TEA trabajando con la psicóloga y he pasado por el parque, una imagen se ha cruzado ante mis ojos. El padre y el niño que habían salido de terapia antes que nosotros jugaban en el balancín. Me he visto con mi pieza TEA. He visto a superpapáTEA haciendo con mi pieza TEA lo mismo que ese padre. Y lo he visto claro, era una imagen de cotidianedad. De un padre y un hijo jugando juntos. De un padre que cede a los deseos de su hijo. Y he entendido que no hay nada más genial que disfrutar jugando con tu hijo... los demás que piensen lo que quieran.

20 de diciembre de 2017

Hay fechas se nos quedan marcadas en la memoria para siempre. Normalmente hay la tendencia a recordar esa fecha fatídica de malas noticias, enfermedades, accidentes, etc. En nuestras familias TEA recordar el día exacto del diagnóstico, del resultado de la discapacidad, de las idas y malas venidas que provoca el autismos suele ser lo habitual. Yo solo recuerdo un día. El día que mi vida volvió a vivir.

Muchos recuerdan el día exacto del diagnóstico. Ese fatídico día donde todo se derrumba de un soplo. Yo no lo recuerdo. Solo me viene a la memòria la rabia desbordada dentro del coche, sola con mis lágrimas y gritos. Sin embargo, el día que acepté había que seguir, que la sonrisa debía volver a mí, ese día no lo olvidaré. Ese momento en el que entendí que no estábamos solos, que ahí siempre estarán los que han estado, incondicionales, incansables. Hoy hace tres años que mi vida cambió para que volvieran las risas y la felicidad.



21 de diciembre de 2017

Y ya se sabe que cuando aparece la Navidad los coles deciden hacer festivales. En nuestro caso, cantar unos cuantos villancicos. Mi pieza TEA siempre allí. Y yo esperando que algún día se suelte y se escuche esa vocecilla sublime cuando canta de verdad. 
Época de festivales navideños en el cole. Días que pueden ser la cara o la cruz. Días de sentimientos encontrados. Imágenes que pueden doler o lágrimas que expresan una tensión acumulada pero que estalla de felicidad. Puede salir bien o menos bien. Yo normalmente me conformo con que aguante del tirón sentado. Este año ha sido casi que divertido. Lejos de quedarse quieto sentado, se dedicó a mirar móviles ajenos que luchaban por grabar a los niños cantando. Yo desde la lejanía miraba esas pantallas en las que de golpe aparecía la cara redonda de mi pieza TEA. También acabé yo formando parte del coro porque mi pieza TEA quería estar conmigo... y qué sonrisa de felicidad que tenía mientras me miraba.

24 de diciembre de 2018

No podemos pasar sin desearos a todos una Feliz Navidad. Porque los que nos acompañáis siempre estáis allí, siempre con bonitas palabras, siempre con sinceros ojalás. Siempre ahí. Muchas gracias.

Y así con una sonrisa en los labios, mi pieza TEA y yo os deseamos feliz Navidad.



Desde este nuestro pequeño rinconcito os esperamos en el 2018 para contar nuestras aventuras y desventuras. Sed felices y pa'lante, siempre pa'lante.
😉