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martes, 11 de agosto de 2015

LOS HÉROES DEL SIN PAÑAL

Cuando empieza el buen tiempo proliferan los artículos, post, infografías y demás hablando sobre cómo sacar el pañal a nuestros peques, dando buenos y algún mal consejo para que esta primera fase ir sin pañal sea más llevadera para los papás y sobretodo mamás y menos "traumático" para los enanos.

Yo sólo os contaré cómo pasó con mi pieza TEA, mi experiencia con él, porque sigo creyendo que cada niño es un mundo y lo que le va bien a uno a otros les resulta nefasto. El caso es que cuando nos encontramos en esta situación lo primero que tenemos que tener claro es cuándo deberíamos quitar el pañal. Como maestra, solía proponer quitar los pañales a los papás cuando el niño cumplía los 2 añitos. Sin embargo, la experiencia es un grado, y no todos los niños están preparados para este nuevo reto. Así que cuando llevaba dos años trabajando con pequeños de 2 a 3 años, decidí que antes de iniciar este proceso, los peques debían practicar. Así que aunque era mucho más trabajo para mí, establecí rutinas de pipí (al llegar al cole, después de desayunar, después del patio, después de comer, al levantarse de la siesta, etc) y todos los niños de mi clase pasaban por el orinal. No importaba si el resultado era positivo o si era negativo. Lo importante es que se iniciaran en este hábito, que empezaran a establecer la rutina de bajarse pantalones, quitarse el pañal y sentarse en el orinal y llegado el caso empezar a sentir que pueden controlar otra parte más de su cuerpo. Pero las ventajas no sólo eran para ellos. Yo sacaba información muy valiosa de cara a dar el paso de proponer a los papás que su hijo o hija tendrían éxito si se les sacaba el pañal, por ejemplo, si su pañal estaba seco en el momento de ir al orinal, si los pipís eran largos, si estaban tan animados que ellos mismos lo pedían (o directamente se sacaban el pañal e iban a por el orinal).

Es por eso que creo que todos los papás y mamás deberíamos ir practicando este hábito antes de decir adiós al pañal. ¿pero qué ocurrió con mi pieza TEA?

Pues bien, Arnau se sentaba obedientemente en el orinal y jugaba un ratito con su piano, o le dejaba mi móvil, pero el pipí no aparecía por ningún lado. Evidentemente creo que no entendía el objetivo de estar sentado en el trono durante 5 -10 minutos. Y explicárselo, era algo inútil porque no atendía (tenía dos añitos y dos meses). Así que la frustración empezó a llamar a la puerta. Ya no era un reto sólo para él, sino que para mí significaba también mucho puesto que me daba rabia haber quitado tantos pañales en el cole y que a mi propio hijo me fuera tan difícil... Pero la vida, como todo, siempre te da sorpresas. Y una tarde, al meter a mi pieza TEA en la bañera ocurrió. Arnau se hizo pipí encima. Vio que de su colita salía líquido, y alucinó. Y se tocó y se volvió a mirar. A partir de ese día la rutina de hacer pipí en el orinal cada vez que lo ponía fue todo un éxito, Estuvo tres semanas llevando braguita-pañal puesto que en la guardería no sabían nada de estas rutinas caseras y tampoco creo que se plantearan que "teniendo lo que tiene Arnau" fuera una personita madura para entender y afrontar todo este proceso. Fuí yo quien lo propuso en la escuela cuando Arnau ya tenía sus dos años y cuatro mesecitos.... y desde entonces va sin pañal de día. 

Pero esto es lo que sucedió con Arnau. No lo que sucede con todos los niños. Y es por eso que debemos observarlos, practicar y sobretodo, lo más importante CONFIAR EN ELLOS, CREER EN ELLOS PORQUE ELLOS, COMO TODOS LOS NIÑOS, SON CAPACES. 

Cada niño vive a su manera este proceso, puede que sea traumático, como puede ser como un juego. Debemos acompañarles en este camino. No se trata de quitar el pañal y ya te apañarás. Ningún pequeñajo pedirá pis en los primeros días. Debemos ser nosotros su reloj, su alarma de "toca pipi, toca pipi". No debemos dejarlos mojados, es cruel para ellos, aunque muchas abuelas, mamis y otras voces "profesionales" digan que si se sienten mojados les da vergüenza, asco, molesto que ya no hacen nunca más pipí encima. Para mí no es un buen sistema, porque a mi no me gustaría que me dejaran mojada. Ah! y si el orinal no les gusta pero el váter sí,... adelante! Como dicen unas compañeras poner papel higiénico para que  puedan ver los resultados es una gran idea para los "vatereros".

Por último os dejo  una serie de reseñas de cuentos donde se habla de este tema y que para pueden ayudar a los peques a entender y afrontar con alegría esta aventura.




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