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martes, 13 de agosto de 2024

SILENCIO

Silencio. Hoja en blanco. Muda. Sé que hace mucho que callo. Quizás por quererme esconder de nuevo, quizás porque ya no hay nada que contar. Quizás va todo tan bien que no hay necesidad de soltar prenda.

Es verano. Dos meses de paréntesis, de olvidarse por ahora de lo que se avecina en septiembre. Un verano tranquilo de mi pieza TEA. Un verano que está siendo distinto al escenario de años atrás. Yo soy distinta, la compañía ya no es la misma. SuperabuelosTEA siguen al pie del cañón, empujando con todas sus fuerzas para que sigamos caminando con la cabeza bien alta y la sonrisa en los labios. 

Mi pieza TEA se divierte a su manera. Pocos berrinches, alguna novedad y unas minivacaciones familiares que me han dado un poco de confianza en la nueva dirección que ha tomado mi vida.

Silencio. Porque no tengo ganas de destripar mis historias mentales. Son pensamientos que van y vienen que a veces duelen y otras me dan la energía necesaria para dar un paso al frente y caminar con firmeza por este nuevo presente y dirigirme hacia ese futuro sin certezas.

Silencio. Porque mi pieza TEA sigue dando pequeños pasitos y eso me relaja, me alegra el alma y me convence para que confíe.

Silencio. Porque el tiempo vuela y hay proyectos y sueños en mente que me ocupan las horas.

Silencio. Porque de nuevo la paz de nuestra playa nos une mucho más a mi pieza TEA y a mí.

Mitad de verano, casi final ya. Ha sido fugaz. Ha pasado por el casal sin pena ni gloria, con poco deporte y mucha piscina. Mi pieza TEA ha descubierto que existen  las siestas y lleva hechas muchas más que en los últimos ocho años. Y aunque sé que dormir siestas atrasa la hora de dormirse y arriesga una noche plácida, me permite regocijarme en mi propa siesta. 

Ha redescubierto los puzzles, lo que le ocupa parte de las horas muertas y me ha sorprendido verla armándolo con cierto desorden. Ni de fila a fila ni del 1 al 100. Según veía piezas las colocaba. Quizás por fin ha entendido que montar puzzles sin tanto orden es mucho más fácil y rápido. Me lo tomo como un avance. 

O el simple hecho de ir a un restaurante y poder pedir otra coaa que no seab sus macarrones o canelones. Que esté sentada hasta que se paga la cuenta. Que se ensucie mucho menos comiendo y no haya tantas manchas que lavar.

Cosas sencillas, obvias en un chicarrón de 12 años cualquiera, pero no para mi pieza TEA, que con su cuerpo ya muy adolescente aun es un niño. Todavía se ríe de sus inocentes juegos de palabras y cambios de números o letras. Interesada en pocas cosas, demuestra que a pesar de eso, sigue queriendo aprender.

Un verano silencioso, que va pasando desapercibido, de puntillas, que nadie envidiará, carente de miles de fotos, lo contrario de lo que sucedía años atrás. 

Silencioso de imágenes, silencioso de bonitas anécdotas, silencioso de palabras dichas, pero muy ruidoso en mi cabeza. Ojalá en algún momento se apodere este silencio de mí y de paso a un sosiego agradecido. Ojalá.

sábado, 22 de junio de 2024

ESCOLA MARE DE DÉU DE LA ROCA, GRÀCIES!

Dos días llenos de emociones. Lágrimas agridulces que cuentan mil historias, mil vivencias. Lágrimas de felicidad por esos sentimientos tan evidentes hacia mi pieza TEA. Un respeto creciente al largo de nueve años. Un cariño y un querer a base de compartir día a día, de descubrirla y hacer que sea una más. Lágrimas de tristeza porque se acabó. Ya no habrá más mañanas caminando hacia la puerta verde. Todo son etapas. Todo tiene un principio y un final. Y ayer fue el final de esa etapa escolar que tanto le ha dado a mi pieza TEA. 

Estas palabras son para esa escuela, esos maestros y maestras, esos niños y niñas y esos papás y mamás que entendieron que autismo no es palabra nongrata, que autismo acompañaba a un niño y a su familia y que cogieron la mano de mi pieza TEA y decidieron ayudarnos en ese pa'lante, siempre pa'lante.

El texto está en catalán, pero, como siempre, lo tenéis después en castellano. 


"Miro l'escola buida encara de nens. Vaig caminant cada matí del món amb l'Arnau, que a dies va una mica cridaner i enfadat i d'altres amb aquell somriure tan "pillo" que com sabeu em té enamorada. I cada dia del món, tots els mestres i professionals de l'escola que ens creuem saluden l'Arnau amb un "bon dia guapo". De vegades cal insistir-li i dir-li:"què es diu?"... Pregunta trampa perquè per ell la resposta sol ser "gràcies"... Potser és realment el que vol dir. Potser, bé segur, ell també agraeix tot el que heu fet per ell tots aquests anys. No ho sé. El cas és que se li transforma la seva carona rodona cada cop que va camí del cole i això em fa saber que ell és feliç, molt feliç allà.

Però s'ha acabat. Sense quasi adonar-me han passat nou anys. Va començar amb tres anys, sense dir ni una sola paraula. Inquiet i perdut en un lloc que no coneixia, amb persones que encara no eren capaces d'entendre aquell petitet de cabells rinxolats que cridava i per qualsevol cosa es tirava a terra tot emprenyat. Que no parava quiet i no li interessava res del que les mestres proposaven. Van ser uns inicis durs per tots. Per vosaltres primer perquè teníeu davant un gran repte que havíeu assumit sense ser conscients de les dificultats que comportava. Per mi perquè no sabia exactament què esperava i perquè, com tota mare, volia el millor pel meu fill. i per ell, que estava acostumat a la llar d'infants on estava entre cotonets amb un referent potent que l'estimava i el comprenia. 

I ara, ha finalitzat aquí a l'escola, entre cotonets també. Ho sé. L'heu fet créixer com a persona, respectant les seves peculiaritats, llimant lentament aquells handicaps que no el permetien tirar endevant, modelant la seva personalitat i el seu caràcter afable però rondinaire molts cops. Heu sabut lidiar amb les seves rigideses, respectant-ne moltes i tallant d'altres, que estaven lluny de fer-li bé.

He vist el seus raconets al llarg dels anys. Una "oficina" per ell sol, ben muntada, ben organitzada, en la que ha treballat de valent, però també he vist com sempre ha tingut lloc entre els seus companys i companyes, sempre fent-lo partícep de tot... nadals, carnestoltes, excursions, tallers,... acceptant la seva manera de participar, buscant sempre la millor manera de fer-lo participar dins de les seves possibilitats. I ha estat brutal!

Aquells dies de protagonista a I3. Amb les seves cosetes que coneixia però era incapaç d'explicar. Aquell projecte d'oficis dels pares, on jo hi vaig anar i ell al veure'm saltava d'emoció i va estar assegut tota l'estona al meu costat content i orgullós de la seva mama. O quan després de tres projectes vaig ser testimoni d'un treball cuinat a foc lent. Un primer projecte on l'Arnau tot nerviós no parava quiet i la Carme l'havia de parar. Un segon projecte on els seus companys el portaven de la mà i va aguantar l'exposició al seu costat i un últim projecte on per fi, ell també va exposar. On van trobar la manera que ell també expliqués alguna cosa, amb l'ajuda dels seus companys, utilitzant les eines que ell coneixia: les imatges i la lectura global"... Va ser taaan emocionant...

Podria explicar mil vivències, mil imatges inesborrables, però no acabaria mai. 

Ahir va ser el final d'una història plena de bons sentiments, d'estima pura, de companyerisme sincer, de treball ben fet, d'aprenentatges de per vida. Em quedo amb aquella gran ovació que tota l'escola li vau fer a l'Arnau. Aquelles abraçades sinceres, aquells nens i nenes abraçant-lo o corrent cap a ell perquè volen formar part de la seva vida, perquè l'estimen. Em quedo amb les abraçades sinceres de mestres i mares cap a mi, amb les llàgrimes emotives que més d'un no va poder ni va voler reprimir. Em quedo amb tots els sentiments i emocions que m'ha donat l'escola, perquè sé que sempre tindreu un raconet al cor per l'Arnau. 

Per tot el que ens heu donat i per tot el viscut junts.

Fins sempre ESCOLA MARE DE DÉU DE LA ROCA."









"Miro la escuela vacía todavía de niños. Voy andando cada mañana del mundo con Arnau, que a días va un poco llamativo y enfadado y otros con esa sonrisa tan "pillo" que como sabéis me tiene enamorada. Y cada día del mundo, todos los maestros y profesionales de la escuela que nos cruzamos saludan a Arnau con un "buen día guapo". A veces hay que insistirle y decirle: "¿qué se dice?"... Pregunta trampa porque para él la respuesta suele ser "gracias"... Quizás es realmente lo que quiere decir. transforma su carita redonda cada vez que va camino del cole y esto me hace saber que él es feliz, muy feliz allí.

Pero ha terminado. Sin apenas darme cuenta han pasado nueve años. Empezó con tres años, sin decir una sola palabra. Inquieto y perdido en un lugar que no conocía, con personas que todavía no eran capaces de entender aquel pequeñito de pelo rizado que gritaba y por cualquier cosa se tiraba al suelo cabreado. Que no paraba quieto y no le interesaba nada de lo que las maestras proponían. Fueron unos inicios duros por todos. Por vosotros primero porque tenía ante un gran reto que había asumido sin ser conscientes de las dificultades que comportaba. Por mí porque no sabía exactamente qué esperaba y porque, como toda madre, quería lo mejor para mi hijo. y por él, que estaba acostumbrado a la guardería donde estaba entre algodones con un referente potente que le amaba y lo comprendía.

Y ahora, ha finalizado aquí en la escuela, entre algodones también. Lo sé. Lo ha hecho crecer como persona, respetando sus peculiaridades, limando lentamente aquellos handicaps que no le permitían tirar adelante, modelando su personalidad y su carácter afable pero cascarrabias muchas veces. Ha sabido lidiar con sus rigideces, respetando muchas y cortando otras, que estaban lejos de hacerle bien.

He visto sus rincones a lo largo de los años. Una "oficina" por él solo, bien montada, bien organizada, en la que ha trabajado duro, pero también he visto cómo siempre ha tenido lugar entre sus compañeros y compañeras, siempre haciéndole partícipe de todo... villancicos, carnaval, excursiones, talleres,... aceptando su forma de participar, buscando siempre la mejor manera de hacerlo participar dentro de sus posibilidades. ¡Y ha sido brutal!

Aquellos días de protagonista en E3. Con sus cositas que conocía pero era incapaz de contar. Aquel proyecto de oficios de mis padres, al que yo fui y él al verme saltaba de emoción y estuvo sentado todo el rato a mi lado contento y orgulloso de su mamá. O cuando después de tres proyectos fui testigo de un trabajo cocinado a fuego lento. Un primer proyecto donde Arnau todo nervioso no paraba quieto y Carmen tenía que pararlo. Un segundo proyecto en el que sus compañeros le llevaban de la mano y aguantó la exposición a su lado y un último proyecto donde por fin, él también expuso. Donde encontraron la forma de que él también contara algo, con la ayuda de sus compañeros, utilizando las herramientas que él conocía: las imágenes y la lectura global"... Fue taaan emocionante...

Podría contar mil vivencias, mil imágenes imborrables, pero nunca terminaría.

Ayer fue el final de una historia llena de buenos sentimientos, de cariño puro, de compañerismo sincero, de trabajo bien hecho, de aprendizajes de por vida. Me quedo con aquella gran ovación que toda la escuela le hizo a Arnau. Aquellos abrazos sinceros, aquellos niños y niñas abrazándolo o corriendo hacia él porque quieren formar parte de su vida, porque le quieren. Me quedo con los abrazos sinceros de maestros y madres hacia mí, con las lágrimas emotivas que más de uno no pudo ni quiso reprimir. Me quedo con todos los sentimientos y emociones que me ha dado la escuela, porque sé que siempre tendrá un rinconcito en el corazón por Arnau.


Por todo lo que nos habéis dado y por todo lo vivido juntos.


Hasta siempre ESCOLA MARE DÉU DE LA ROCA."



   

sábado, 1 de junio de 2024

GIRA EL MUNDO GIRA

Amanece. Y amanecer siempre implica un nuevo principio, un volver a empezar. Una nueva oportunidad que se puede o no aprovechar. Mirar el cielo y no ver nada nuevo, sólo un día más, un levantarse otra vez, un solo deseo: volver a ver la oscuridad de la noche para por fin cerrar los ojos de nuevo y dormir, sabiendo que en cuanto se vuelvan a abrir, habrá un amanecer. Y así día tras día, noche tras noche, deseando que termine la luz para acariciar una almohada que nos permite olvidar. ¿olvidar qué? Olvidar la vida, el estar vivo. Olvidar las ocho horas eternas del trabajo, olvidar las tareas domésticas, olvidar lo poco que se ha hecho y lo mucho que queda por hacer. 

Dormir es como no ser. Dormir implica un final. Dormir es no tener responsabilidades, no tener nada pendiente. Sin embargo, también es inevitablemente un nuevo despertar. 

Pero amanece. Vuelta a empezar. Mirar el cielo y descubrir que existen miles de tonalidades naranjas, amarillas y rojas. Que el color del mundo es vivo, llamativo y alegre. Que estos diferentes tonos de naranja difuminan suavemente los oscuros tonos azules de la noche, que disipan las tinieblas para dar paso a un nuevo día. Y sonreír. Y agradecer ese espectáculo cromático que invita a dar un paso firme para disfrutar de un nuevo día. Con ganas de afrontar nuevos retos y volver a casa con la victoria bajo el brazo. Por el placer de vivir y gozar de todas esas pequeñas grandes cosas, personas y acontecimientos que se cruzan en nuestro camino. A veces en forma de obstáculo, otras como apoyo indispensable para cruzar el charco. Degustar el camino y saber ver dónde está la belleza de la vida. Saber descubrirla y aprovecharla. Y acariciar de nuevo la almohada con una sonrisa en los labios agradeciendo el estar vivo y con la esperanza de que el nuevo amanecer sea un nuevo regalo para la vista. 

El mundo, inexorablemente gira. Siempre. E, inevitablemente, giramos a su son. Nos empuja a seguir y de nosotros depende cómo hacerlo. Es la actitud, son las ganas. Deambular por la vida sin rumbo o caminar pa'lante. Sólo dependemos de nosotros. 

De golpe, sin casi esperarlo, mi mundo ha girado bruscamente. Hay nuevos retos ante mi que lejos de darme miedo, me dan alas. Para volar, para volver a ser de nuevo.

He pasado mucho tiempo sin mirar la belleza del amanecer, viéndolo únicamente, pero sin degustarlo. He cogido la cama día tras día con esa única frase en la cabeza:"por fin, un día menos, un infierno menos". He sentido cómo el mundo no giraba ni un milímetro para mí. Sin avanzar, sin retroceder. Sin esperanzas y con mucha desesperanza. No había destino donde llegar. Un sinsentido de vida que no esperaba y que no entraba en mis planes de futuro. Una vida triste, solitaria a pesar de estar rodeada. Poco cariño y muy mal ambiente. Un único refugio, mi trabajo. Donde allí sí giraba el mundo, con esa alegría genuina de los niños que están empezando su vida, con sus juegos y sus risas contagiosas, con esas lecciones que día tras día me daban, donde las dificultades para ellos son enormes, pero siempre consiguen salir victoriosos. Un empezar a saltar, un conseguir subir escaleras, un rallote rosa, un cochecito empujado que se va lejos lejos... Todo son retos que una vez conseguidos valoraban con risas de felicidad. Una lección de vida que me tenía que aplicar.

Nuestras vidas han cambiado. Mi pieza TEA y yo, sin soltarnos de la mano iniciamos una nueva etapa. Mano a mano. Ella no es consciente que su mundo dará un giro radical en setiembre. Que su querido cole será pasado, que no volverá nunca más a no ser que sea de visita. Que nunca más volverá a abrazar a los que han formado parte de su vida tantos años. Que el entorno cambiará. Que yo ya no lo llevaré en coche hasta el cole. Un cambio brutal que solo quiero que sea para bien, para que su futuro sea mucho más amable de lo que se me antoja ahora mismo. 

El duro golpe que me ha dado la vida, aunque muy muy doloroso me ha permitido desbloquar el mundo para que vuelva a girar y darme una nueva oportunidad de vida. Podría haber seguido venerando la oscuridad de la noche, regocijarme en la pena, embadurnarme de tristeza y rabia por lo cruel de la vida. Sin embargo, he decidido mirar el amanecer cara a cara, cada día, son una gran sonrisa en los labios. Porque señores, a pesar de los pesares, aquél tenía razón: LA VIDA ES BELLA. 




sábado, 4 de mayo de 2024

SOIS MUY GRANDES QUINTA 2012!

La nueva aventura ha comenzado. Hacer realidad el cuento del blog "las cajitas de Arnau", verlo en papel, con unas ilustraciones cuidadas, llenas de cariño y de guiños a mi pieza TEA. Todo empezó de casualidad en octubre, con uno de esos anuncios de las redes sociales. Nadie me animó pero C. se puso a mi disposición para hacer las ilustraciones y sus palabras eran claras: "¿qué puedes perder? ¿dinero? pero ganar, puedes ganar mucho. Satisfacción personal, hacer realidad un sueño". Y nos lanzamos.

Fue un camino algo largo para nosotras, pues lo queríamos tener a la voz de ya entre las manos. Pero todo tiene un proceso. Ilustraciones, cuadrar con el texto, corregir texto, dar el visto bueno antes de imprimir, escoger letras del texto, acertar en una portada atractiva... y por fin llegó el visto bueno y un mes después, llegaron dos grandes cajas. Llenas de nuestro cuento, llenas de cajitas de Arnau. Con emoción contenida abrí el resultado de un sueño. Espectacular, precioso, delicioso, tierno, sencillo pero a la vez con mil mensajes que se pueden transmitir. Un pequeño homenaje a los que inspiraron el cuento nueve años atrás: sus compañeros del cole.

Ese cuento nació cuando mi pieza TEA empezó infantil. Sus compañeros ya empezaban a pensar por si mismos y a preguntarse cosas, y yo sentí la necesidad de hacer algo para que entendieran porqué ese niño grandote y risueño era incapaz de hablar, incapaz de compartir juegos con los demás, incapaz de pintar y disfrutar haciéndolo. Mi miedo era que lo excluyeran y así nació ese post de 2015 con el cuento de "las cajitas de Arnau". Sin embargo, nunca llegué a explicarlo. Como dice C., lo guardé en un cajón... hasta ahora, que sin casi pretenderlo, se ha convertido en un precioso cuento ilustrado.

Y se me dio la oportunidad de, por fin, después de nueve años, cuando todos los críos que acompañan día a día a mi pieza TEA, lo entienden, lo respetan y lo quieren, por fin pude explicarles el cuento. Era mi deseo, que ellos fueran los primeros en escuchar el cuento, que fueran los primeros en hojear sus dibujos, que fueran ellos los que también se sintieran protagonistas de esa historia, que sin ellos mi pieza TEA no sería como es, que sin sus gestos amables, sus abrazos, sus intentos inútiles de hacerla hablar, sin su manera inocente de ver a mi pieza TEA, todos estos años en el cole, no hubieran sido tan felices, tan risueños, con tantas risas, tantas ganas.

Fue tan emotivo. No expliqué nada bien el cuento, es cierto, pero esas caras emocionadas, mis lágrimas de agradecimiento y la compañía de mi pieza TEA, que obvió que debía estar callada y decidió jugar conmigo a sus juegos de palabras, C. con la voz quebrada por la emoción del momento, porque ha sido testigo de momentos únicos entre ellos, que ha escuchado conversaciones preciosas de esos niños hablando de Arnau. Nueve años que culminaron en ese momento, explicando lo que debí haber pedido explicar nueve años atrás. Pero daba igual. Esas caras embobadas, esas caras orgullosas viendo su nombre escrito en un cuento, pero no un cuento culaquiera, sino el cuento de Arnau. 

Es un bonito final para esta etapa tan feliz de mi pieza TEA, donde a su manera se ha hecho querer por todos, donde siempre se ha buscado lo mejor para ella, donde se le ha respetado en su manera de ser y hacer. Su escuela, su lugar preferido, su segunda casa. 

Ya empieza la cuenta atrás. Está llegando el final y pensarlo me hace saltar las lágrimas. Una pena increíble. Un miedo a lo que tiene que venir, porque aun no lo sé. 

Sin embargo, me quedo para siempre con todos esos abrazos de mamis emocionadas, por ese agradecer que mi pieza TEA haya compartido tantos años con sus hijos, que ellos hayan aprendido de Arnau más de lo que pueda parecer. Me quedo con todos esos años de aceptación, de ser uno más, de ser yo también una mamá más. Me quedo con ese sabor de boca tan dulce, tan sabroso, tan bueno.

Desde aquí, mi rincón favorito, ese homenaje a todos los niños y niñas que han compartido tantos momentos con mi pieza TEA. 

Ahora toca disfrutar de estas últimas semanas... lo que venga después... como dice superabuelaTEA: "FAREM PEL QUE ENS TROBAREM".




sábado, 30 de marzo de 2024

NUEVE... SEGUIMOS?

Ya son nueve. Nueve años escribiendo desde el corazón, reflexionando sobre lo que vivo con mi pieza TEA, destripando mis emociones ante cada suceso del camino. Hay veces que cuesta poner palabras a sentimientos encontrados. Pero al final de un modo u otro las encuentro y empiezan a salir a borbotones. Y así, pongo orden a mi cabeza, a mis pensamientos, a mis decisiones.

Sé que lo digo cada año. Que de una idea tonta nació "mi pieza TEA". Que gracias a este espacio tan íntimo y a la vez tan público, he conocido a mi hijo, he aprendido que a pesar del odio que le tengo al autismo, adoro muchas de las cosas que conlleva. He crecido como persona, he hecho introspección y también he dado que pensar a quien se anima a leerme. 

Mi mirada amable del autismo quizás no guste, por edulcorado a veces, por simple otras. Por esconder realidades duras que guarda el autismo. Pero me da igual. Y me da igual porque ha sido, es y será la mejor manera que he encontrado para convivir con ello. Disfrutando y valorando esas pequeñas cosas. Admirando las ocurrencias que mi pieza TEA tiene e intentando comprender su manera de ser y hacer.

Y me gusta tener siempre un guiño hacia todas las personas que me acompañan en este camino. Porque sin ellos el camino no sería tan llano. Se merecen pequeños homenajes, por querer a mi pieza TEA tal cual es, por apoyarme y tener siempre palabras de aliento, por ayudarme en mis bajadas a los infiernos.

Hoy, después de nueve años, sigo pensando que este espacio es lo más bonito que he creado. Soy yo. Es mi esencia. 

Y aunque mis palabras sean leídas por pocos, al menos, sé seguro que a estos pocos les importa mi pieza TEA y desean lo mejor para ella.

Así que seguiré siendo pesada. Seguiré contando aventuras y desventuras, seguiré llorando a través de las palabras y seguiré andando intentado disfrutar de este camino que me tocó. 







miércoles, 27 de marzo de 2024

DÍ END

Viajar al pasado. Un pasado ya muy lejano, de color sepia, donde las arrugas no existían, los sueños eran grandes y las fantasías se esfumaban de un plumazo. Un futuro por delante, proyectos utópicos, metas quizás alcanzables. Ese momento de descubrir emociones... Las que te elevan inevitablemente al cielo, pero también las que te invitan con sonrisa sarcástica a degustar el infierno. Y me viene a buscar esa mano escribiendo en la última página de mi dossier de apuntes. Y lo revivo porque esa mano que escribía era la mano de mi fantasía. Y vuelve a mi boca el sabor amargo del sentido de esas palabras. DI END. 

Estoy en mi presente. Y de nuevo esas palabras aparecen. En mi mente. Me lo digo a mi misma. Me lo repito una y otra vez. DI END. Punto y aparte. O mejor, punto y final. Fin del capítulo. Fin del libro.

Ante mi una nueva hoja en blanco. Un nuevo inicio, una nueva etapa. Con sus cambios. Con sus cosas que tal vez sean buenas, por esas cosas malas del haber perdido.

De golpe, ya no solo mi pieza TEA en breve cerrará capítulo e iniciará un nuevo rumbo. Yo también. Y las dos vamos a empezar a andar con la incertidumbre de no saber hacia dónde, con quién, ni qué sentiremos, ni si lo que vamos a vivir será lo mejor que nos puede pasar.

Fin de ciclo. Fin de historias. Fin de vivencias. Pasado feliz que se convierte en cenizas. Lejano y quizás olvidadizo. Mi pieza TEA pondrá fin en unos meses a su querido cole, a sus queridos compañeros, a su rutina, a su vida conocida. Yo, pongo fin a mi rutina, a mi día a día, a lo que hasta ahora era mi zona de confort. 
Toca pasar página, vencer el miedo a seguir sin saber. Toca ser valiente y echar a andar. Sin mirar atrás, sin echar de menos ese pasado ya deshecho. 

Y ahora, no soy yo quien coge la mano de mi pieza TEA. No soy yo quien la guío, quien con mano firme le susurro que estoy ahí y podremos. No. Ahora es ella la que, con gesto descuidado, me coge la mano y entrelaza fuerte nuestros dedos. Me cuenta a su manera, con esa mano apretando la mía: "mamá, estoy aquí, contigo, para siempre"... Mientras, las lágrimas, lentas, abrasan mis mejillas... Mi mente me recuerda que diga: "DI END".


miércoles, 28 de febrero de 2024

LLÉVATELO YA, VIENTO

El viento resuena como un loco. A través de la chimenea, a través de las rendijas de las ventanas. Me agobia. La ansiedad va subiendo poco a poco por mi pecho y desearía que el viento sirviese para algo más que para destrozar lo que se pone en su camino. Sillas que se ven empujadas por la terraza, toldos que se deshilachan a marchas forzadas, ropa que vuela lejos, muy lejos.

Podría llevarse de paso, todo lo malo, todo ese malestar que día tras día intento mantener lejos de mis pensamientos y que al final de la noche vuelven para compartir una fiesta inútil conmigo.

Es complicado. La vida es complicada, los acontecimientos que no esperas la complican. Y entonces me siento como si estuviera rodando inherte en medio de un tornado. A merced de los giros, sin apoyo, sin nada donde sujetarme.
 
Me da miedo no poder salir. Me da miedo seguir pensando en un futuro incierto y en un futuro totalmente certero. 

Hoy me cuesta vivir el presente, hoy me cuesta disfrutar de mi pieza TEA  como ella se merece. Hoy me cuesta pensar en un mundo de mil colores. No veo la luz. Se amontonan las dudas. De todo. De mi vida, de mi futuro, de la decisión tomada en el futuro escolar de mi pieza TEA. 

Y me digo a mi misma: "el futuro no existe". Sin embargo daría lo que fuera para que la bola de cristal me dijera la verdad de lo que queda por venir. Porque ahora quiero que el tiempo corra. Que vaya como un caballo desbocado para poder saber a qué atenerme, para saber qué merece mis lágrimas y qué no vale la pena ni tener un pensamiento.

Quiero dejarme llevar, pero no puedo. La incertidumbre hoy me mata, me asfixia como nunca nada me ha asfixiado.

Quiero refugiarme en las pequeñas cosas bonitas de mi pieza TEA, pero ahora parezco ciega, no las sé ver y me jode, me jode mucho porque una de dos o ya no las hay o yo ya no sé valorarlas.

No es justo para ella. Porque seguro que sigue caminando, sigue avanzando, sigue haciendo... Pero yo... Yo, sinceramente, ya no sé verlas.

Hace años creía firmemente en que no había techo, que no llegaría el día en que mi pieza TEA no diera para más. El optimismo imperaba en la vivencia con mi pieza TEA, pero ahora me cuesta confiar en el no techo. 

Quizás es tiempo de impás. Un tiempo de parar para coger un nuevo impulso. Momentos de suspense que hay que pasar. Que debo resistir y seguir confiando. Por ella, solo por mi pieza TEA. El amor de mi vida, el motor que  hace levantarme cada mañana. La que me saca una sonrisa boba si veo su sonrisa eterna. La que ahora parece estar también en su propio tornado vital.

Hoy quiero que ese ruido infame del viento cese y si no cesa que sea el viento que se lleve todos los fantasmas que me acompañan estos días, tan grises, tan tristones, que solo dirigen la mirada al pasado, a los recuerdos bonitos que parece que no quieran volver a hacerse realidad.

Hoy quiero que vuele lejos de mi todo este mal pensar y este agobiante vivir. 


jueves, 15 de febrero de 2024

PUNTO DE INFLEXIÓN

Y llega el día en que la evidencia es tan evidente que no puedes decir que no. Lo has aplazado, lo has negado, incluso con voz contundente sentencias que a nosotros no nos va a pasar. Capeando temporales, uno tras otro, saliendo victoriosos pero quizás algo mermadas las fuerzas. Pero adelante, siempre. No, esto que dicen no nos pasa, no, esto que hacen no lo hace... Y siempre hay un resquicio de luz que nos alumbra el camino y podemos esquivar ese destino que inexorablemente caerá sobre nuestros hombros, como una losa, hundiéndonos un poquito más en el lodo.

Y llega ese día. Y llega esa decisión de la que tantas familias hablan y de la que nunca nunca quisieras pronunciar tú. Y te duele. Tu alma grita por dentro y llora por fuera. Porque una vez empieza el camino, no hay sendero de vuelta. Ya has elegido. Por su bien, por su felicidad, para que no sufra más, para que vuelva a ser quien era.

Y sigue doliendo porque es una certeza que se convierte en realidad. Buscas amparo en quienes ya lo viven, buscando palabras de esperanza, de que todo irá bien y es por su bien.

Y llega ese día. Y no sabes ya si el haber tomado esa decisión será un alivio o, como siempre pensaste, una condena. Pero ya está. Hay que probarlo. Hay que hacerlo, por su salud, por recuperar algo de armonía en casa. Porque necesitas recuperar sus sonrisa, esa que te da alas y te impulsa a seguir pa'lante, siempre pa'lante. Así que, sin titubeos, lo haces. Repitiendo como un mantra... "Es por su bien, es por él... Irá bien"...

Ya está. Hemos iniciado un nuevo camino con mi pieza TEA. El camino al que siempre me había negado a dirigirme: medicarla.

Pero demasiados meses obsesionada con todo, demasiados meses pasando noches casi sin dormir, demasiadas rabietas por nada y ninguna risa por todo.

Mi pieza TEA ya no era ella. No era mi risueña felicidad con patas, por no disfrutar no disfrutaba ni del cole. Ya no tenía ideas para volverla al redil. Ya no tenía fuerzas en realidad, agotada de todo, de intentar e intentar y no conseguir nada. La cosa mejoró por las noches gracias a la melatonina, pero su carácter agriado y sus rigideces en aumento ahí campaban a sus anchas... 

Y rondaba por mi cabeza el medicarla irremediablemente. Porque ella sufría porque lloraba y berreaba demasiado a menudo y yo ya no podía más. Perdía mi batalla particular. Mi bandera se hacía trizas. Tan alto que la había ondeado, tan alto y con tanto orgullo que la había llevado... Medicación último recurso... Y al primer huracán de la pubertad, digo basta. 

Han pasado unos días ya desde ese día en el que iniciamos este nuevo camino y sin ser la panacea, algo hemos conseguido. Ha vuelto la sonrisa de mi pieza TEA, aunque no perpetua, sólo a veces. Se han difuminado levemente las rigideces y ha mejorado bastante la aceptación de los "no", aunque todavía tiene que decir su última palabra con un atisbo de rabieta controlada. En el cole, los mensajes son en positivo... "Vuelve a ser él porque ya vuelve a bromear con las letras"... "Está más tranquilo y contento"... 

Y a estas pequeñas cosas me agarro para no flagelarme por haber tomado esta decisión. Y me cojo con fuerza a la idea de que queda mucho por mejorar, que hace muy poquito que hemos empezado y que seré testigo de grandes avances.
Sueño con salir airosa y triunfante, con cosas que aplaudir de mi pieza TEA. Lo que sea me vale, siempre que no sea la oscuridad en la que ha estado encadenada mi pieza TEA estos últimos meses. Que como dijo el doctor, abra los ojos a su alrededor y le de la importancia que se merece y le saque el jugo que pueda. Que haya ese giro que necesitamos para impulsar de nuevo nuestros ánimos moribundos.

Mientras no sucede, seguiré observando, seguiré deseando.


viernes, 19 de enero de 2024

VACACIONES DE NAVIDAD PARTE II

 Año nuevo. Han pasado meses desde que inicié la recapitulación de lo que fueron las vacaciones de navidad con mi pieza TEA. Si hubiera publicado el post en el momento que tocaba quizás no diría año nuevo, vida nueva, pero los acontecimientos un mes después de naviades me lleva hoy a decirlo, porque es así. Han cambiado mil cosas, he empezado otras mil y divago un poco por el limbo de la vida, buscando mi lugar, reencontrándome conmigo y con lo que quiero ser.

Pero eso es otra historia que un día quizás me dé por contar, o quizás no. No lo sé. De momento toca terminar lo que dejé a medio hacer, toca cerrar este post y lo que fueron las navidades pasadas.

VACACIONES DE NAVIDAD DÍA 11 Y 12
Cambio de año. Otra hoja en el calendario que se va. Estos dos días han sido más o menos tranquilos con mi pieza TEA. El día de fin de año, nos dedicamos únicamente a pasear en coche. La chófer de mi pieza TEA. Sólo eso. Era necesario que estuviera contenta, que no forzáramos una situación de regañinas ni enfados para llegar a la noche de fin de año de buen humor. Y llegó la noche. Y fuimos a cenar a casa de sus otros abuelos. Y como era de preveer la noche terminó en cuanto el día 31 se convirtió en día 1. Aguantó un ratito más. Paciente a que termináramos el café. Su único deseo era cambiar todas las partes de su calendario... Día, mes y año. Hay que conformarse con que esté a gusto en casa ajena. Se siente a comer con todos, diga tres o cuatro palabras, sonría alguna que otra vez y ya.
Año nuevo. Vuelta a Barcelona. Comer en casa de mis tíos, la porta 1. Mi primer temor: un nuevo viaje de lloros como días atrás. Sin embargo, estuvo bien, sin aspavientos alegres, sin lágrimas de pena. Ni fú ni fá.
Allí, en la comida de año nuevo, todo estuvo bien. Aguantó todo el día. Tenía todo preparado para que se sintiera a gusto y a su aire. La habitación de mis tíos para estar a sus anchas, un ordenador en otra habitación para mirar sus trenes y sus canciones y muchos, muchos vigilantes que nos ayudaron a disfrutar un poco mejor del día.
Y una anécdota. Pequeña pero bonita, que llenó de emoción a mi tío. Y es que le llamó por su nombre. Mi pieza TEA sabe de sobra cómo se llama mi tío, lo nombra a menudo, pero nunca se lo había dicho antes a él. Ayer lo hizo. Y eso, cuando todos vivimos con tanta intensidad cualquier pequeño avance de mi pieza TEA, fue como un regalo de vida para mi tío.
Después de muchas horas, en casa ajena, con veinte personas, con sus varias voces, con risas y voces altas, volvimos a casa. Agotada, mi pieza TEA se durmió antes de que llegara la hora de volver a cambiar de día.

VACACIONES DE NAVIDAD DÍAS 13 Y 14
La resaca de los días de comidas familiares se notó al día siguiente. Mi pieza TEA durmió más que días anteriores. Su tranquilidad se hizo notar todo el día. Fue de nuevo un día de hacer km dirigida por mi pieza TEA. Nada del otro mundo. Nada creativo y nada que supusiera gastar energía. Pero verla feliz y contenta me vale más que chillona y enfadona. Por la tarde un par de recados y el día pasó sin pena y, en realidad, con mucha gloria. Sin embargo, no tanta como en el día de hoy.
El plan ideado, creo que no entraba en los planes de mi pieza TEA. Hoy nuevamente ha vuelto a dormir hasta las 8 más o menos. Le he dicho que íbamos con superabuelosTEA de excursión. En realidad íbamos a visitar a un familiar del cual mi pieza TEA no tenía ningún conocimiento. Ha aceptado no ir a hacer sus vueltas en coche e ir directos a Barcelona. Una vez allí, nos hemos subido al coche de superabueloTEA y de visita. Mis expectativas eran bajas. No aguantaría ni diez minutos. Pues bien, a parte del habitual chafarderío de casas de mi pieza TEA, ha aguantado una hora, con sus puzzles y su tablet. Un pequeño susto cuando ha aparecido el gato, porque desde hace un tiempo, por algo que no sé, le dan tanto miedo como las palomas.
Después hemos ido de restaurante. Seré coherente y aceptaré lo que superabuelosTEA, se ha portado de diez, a pesar de no tener cobertura y no haber podido estar dando vueltas con el maps.
Finalmente, hemos estado un rato en casa de superabuelosTEA y ya de vuelta a casa. Con su sonrisa puesta, con su alegría inmensa. Un día redondo.

VACACIONES DE NAVIDAD DÍAS 15 Y 16
Recta final de estas fiestas navideñas. Ayer fue un día lleno de normalidad. Estuvimos mi pieza TEA y yo mano a mano. Como si fuera el día de la marmota, volvimos a dar vueltas en coche. Después fuimos al súper, como tiempo atrás, cuando mi pieza TEA se desvivía por visitar supermercados. Compramos con total tranquilidad, sin prisas y sin pausas. Comimos juntos los dos y por la tarde un rato de parque después de volver al súper porque mi memoria ya no da para más.
Esta noche ha dormido lo indecible desde hacía meses, casi nueve horas. Pim pam! Pero ya no sé si le viene bien dormir más o no, puesto que todo el día ha estado nerviosa. Con alguna crisis por algo que todavía no he descubierto, con alguna que otra regañina porque cada vez que me subía al coche me pedía algo que se había quedado en casa. Tres veces he subido y bajado del coche. Tres veces he entrado y salido de casa... Que si mochila, que si pictos teléfonos, que si "llibre fi de setmana"... Y de nuevo a hacer km. Y de nuevo a comprar cosas que faltaban en casa.
Por la tarde la tradición es ir a la cabalgata, aunque no le haga ni fú ni fá. Sin embargo, el fuerte viento de hoy, el frío que nos quiere visitar por fin, nos ha hecho desistir. Así que como me faltaba papel de regalo lo hemos ido a comprar. Y lo que tenía que ser una cosa rutinaria, se ha convertido en algo bonito. La casualidad ha querido que nos topáramos con los pajes de los Reyes Magos, subidos todos en sus caballos que se dirigían a recibir a sus majestades. He tenido que parar el coche para dejarles pasar. Y magia. Los pajes nos han visto. Mi pieza TEA los ha visto. Yo he saludado y al vernos muchos pajes nos han obsequiado con una tremenda sonrisa y un saludo feliz. "Has vist la cabalgata!". De manera diferente sí, pero mi pieza TEA había presenciado algo.
Hemos seguido nuestro camino en coche, cuando me he percatado de los fuegos artificiales que anuncian la llegada de sus majestades a puerto. Mi pieza TEA los miraba atenta y mi cabeza ha ideado un plan. Ver esos fuegos. Desde el coche. Lo más cerca posible. Conduciendo dirección a los fuegos, he llegado a un punto donde se veían de manera espectacular. He parado el coche y allí me he dedicado a regocijarme en esa carita sorprendida, mirando aquellos destellos de luz en la noche.
Y ya está. Está durmiendo y solo deseo que tenga ganas de abrir todas las cositas que los Reyes Magos han pensado que quizás le gustarían. Ojalá... Ojalá.
Felices Reyes!


VACACIONES DE NAVIDAD DÍAS 17 Y 18
Y estas vacaciones ya llegan a su fin y lo hacen a lo grande. Con el día de Reyes, que se traduce en una maratón de comida y cena de casa de superabuelosTEA a los otros superabuelos. Más de 100 km de ida y otros tantos de vuelta.
El día de ayer empezó con mi pieza TEA abriendo regalos sin esperar a nadie (seguramente porque no conoce la norma). Pero lo que abrió no le gustó, así que se volvió a su cama a jugar.
Después ya los tres juntos abrimos los regalos. Algunos le gustaron más que otros, pero se los miró todo, jugo un par de minutos con cada uno y se largó de nuevo a sus cosas.
En casa de superabuelosTEA, también abrió regalos, pero ya con menos paciencia y sin con más prisa por desaparecer del ruido de ña familia. Todo fluyó y solo hubo sonrisas y bromas con superabueloTEA y su "poc a poc".
De vuelta todo siguió en armonía. Hasta que de camino a la cena, mi pieza TEA creyó perder un picto de su colección de puentes. Un pequeño enfado, una ansiedad que se esfumó cuando completamos los 26 puentes que componen ña colección. Cenamos y mi pieza TEA aguantó jugando de aquí para allá. Hasta que pidió ir a casa. No era agobio, quería dormir. Fin del día.
Hoy un día un poco más nerviosilla mi pieza TEA se ha enfadado un buen rato porque no he cedido a sus deseos de hacer la dichosa vuelta en coche a más de 50 km. Pidiendo también otros imposibles que no puedo hacer realidad. Finalmente ña tarde ha sido tranquila y el buen humor de mi pieza TEA ha imperado en casa.
Mañana al cole otra vez.




Estas fueron las últimas navidades de esta familia superTEA. Por esas fechas nada intuía, pero el destino quiso separar caminos. Ahora, mi pieza TEA y yo, andamos solas. Mirando cara a cara la vida, construyendo de nuevo una familia, los dos. No sé qué me depara el futuro, ni sé realmente que quiero, pero de momento, dejaré fluir. 

lunes, 8 de enero de 2024

VACACIONES DE NAVIDAD PARTE I

Durante todos estos días de Navidad he ido contando casi a diario cómo nos ha ido con mi pieza TEA. Es hora de ponerlo todo junto, leerlo sin pausa para finalmente valorar. Si me quejo por quejar o no.
Serán dos entradas y una tercera en la que valoraré sinceramente mi visión de estos 18 días. 

VACACIONES DE NAVIDAD DÍA 1
Suele pasarme. Cuando llega un periodo de no cole para mi pieza TEA, la ansiedad anticipatoria se apodera de mí. Así que voy a hacer un ejercicio de recopilar el día a día de estas vacaciones. Sin disfraces, con sinceridad absoluta. Para después, cuando todo vuelva a la cotidianeidad del día a día pueda valorar. Estos últimos meses han sido para olvidar. Me he escondido porque ha sido cansino, agobiante, desesperante a veces y me he olvidado de los momentos buenos, de las pequeñas alegrías que también crea mi pieza TEA.
Así que ahí va.
No hay cole, así que tampoco hay prisa. Despertarse, desayunar, un rato de tablet y a la calle un buen rato. He decidido concederle el deseo a mi pieza TEA de ir a un supermercado de una ciudad cercana. Bien. Llegamos a la ciudad en cuestión, que es la misma de los trenes y me pide parar en el parque que hay cerca para ver pasar trenes. Está contenta. Jugamos un rato y le pregunto si quiere ir a almorzar. Evidentemente, sí. Vamos a la cafetería de siempre y busco la complicidad de la camarera para que le sirva en dos tandas el pan tostado. No hay problema, entiende la situación. Mi pieza TEA espera paciente. Come su primera tanda y pide la segunda. Almorzamos tranquilos e incluso espera a que yo termine. Nos vamos y ahora ya sí, me pide ir al susodicho supermercado. Llegamos, se lo pasea y sin tregua me pide ir al coche. Una pena porque está en el centro comercial y podríamos haber subido y bajado mil escaleras mecánicas. Ya en casa, ha sido paciente mientras le preparaba la comida. No ha pedido picar, sino que ha esperado a que la comida estuviera hecha. Hemos comido y hemos estado un rato en el sofá jugando con las letras, con los meses. Sin chillidos, sin enfados. Hora de terapia. Ha costado y se negaba a guardar su tablet pero dos minutos más tarde, después de una amenaza piadosa, la ha guardado. En terapia se ha mostrado colaborador y ahora, ya en casa, sigue con esa tranquilidad que ha desaparecido esta última temporada. Queda un rato para la ducha, la cena e irse a dormir. Solo espero que la tónica de lo que queda de día sea la misma, no chillidos histéricos, no enfados y sí risas y palabras. Hasta mañana pues!
                     

VACACIONES DE NAVIDAD DÍA 2
El día de ayer acabó como deseaba, sin enfados, sin chillidos y con una paz de esas que tanto añoro.
El día de hoy ha empezado pronto, tan pronto como a las tres cuarenta y cinco de la madrugada. Mi pieza TEA apostillada en el sofá, tablet en mano. En cuanto la he descubierto ella misma me ha dado la tablet y desafiante me ha dicho: "al sofá". La he tapado con la mantita y allí quieta se ha dedicado a esperar a que llegara la hora en la que ya por fin cedo con la tablet. Tres largas horas. Tres horas esperando ver cerrar sus ojos soñolientos. Tres horas en las que me he tomado mi primer café con leche del día y he podido leer un libro en silencio.
Mi pieza TEA, cada vez que notaba que se iba a dormir se levantaba y daba una vuelta por el comedor. Acto seguido le recordaba que debía estar descansando en el sofá y, obediente, se estiraba y se volvía a tapar.
Durante las primeras horas de la mañana he podido hacer mis cosas con el portátil. Más tarde, toda feliz ha ido un rato a casa de su otra abuela mientras yo me he dedicado a ir a comprar para la comida de Navidad. 
De vuelta en casa, un pequeño contratiempo con unos pictogramas que no sé de dónde son, pero ella los quería nuevos y los viejos los quería a la basura. No nos hemos entendido, porque quería algo distinto, pero no he podido comprender qué quería, con sus incipientes chillidos y algún pellizquito en mis brazos. El mal momento ha terminado cuando he decidido que era hora de comer. 
El resto de la tarde ha sido plácida. Mi pieza TEA alegre, sonriente y saltarina. Solo ha pedido ir a dar una vuelta en coche, de la que hemos vuelto hace un rato. Ducha hecha, esperando cena y deseando que caiga en brazos de Morfeo.
Segundo día, superado con nota. 
Mañana más y mejor!
                       

VACACIONES DE NAVIDAD DÍA 3
Hoy hemos dormido un poco más. El día se presentaba largo porque teníamos dos citas. 

La primera era una hora tranquila en el carrusel que hay para navidad en una ciudad cercana. No tenía grandes expectativas, pero vista la decisión con la que andaba mi pieza TEA hacia el carrusel, mis esperanzas aumentaban. Y la realidad ha sido que lo ha disfrutado. Que se ha subido a los caballitos, ha probado los columpios, se ha sentado en la carroza y hemos rodado en la olla. Casi una hora donde la carita redonda de mi pieza TEA rondaba la curiosidad, la sonrisa y la alegría. Cuando ella ha decidido, hemos dado por terminada esta pequeña aventura, para iniciar la cabalgata hacia la casa de superabuelaTEA, donde nos esperaba una comida familiar con 18 personas. Ha ido bien. Mi pieza TEA ha dado la talla, sin muchas risas y sin ningún berrinche. Yo, sin embargo, he permitido que apareciera la parte algo oscura que suelo mantener a raya. Pero lo importante es el aguante de mi pieza TEA, comiendo con todos y evadiéndose del ruido en la habitación del ordenador. 
Al llegar hace un ratito a casa, ha aparecido la saturación del día, con algun que otro lloriqueo, pero sin ir a más.
Me quedo con la disposición de mi pieza TEA ante todo lo que pedimos. Aceptando sin rechistar todo lo que ha acontecido hoy. 
Bravo por mi pieza TEA!

VACACIONES DE NAVIDAD DIA 4
Hoy también hemos dormido... Hasta casi las siete.. no está mal. Para entretener a mi pieza TEA he decidido coger el tren. Siguiendo la tónica de estos días, se ha mostrado predispuesta y con una gran alegría hemos ido hacia la estación. Sabe perfectamente a qué hora llega el tren... Pero ya se sabe, los retrasos existen. Y hoy ha tocado. Un retraso de un largo cuarto de hora. Sentados en el banco del andén. Yo ya nerviosa por si mi pieza TEA no soportaba tanta espera, pero estoicamente ha aguantado, jugando conmigo al juego de las letras, riendo los dos. Por fin ha aparecido el tren. Un viaje corto pero con el que mi pieza TEA disfruta mirando carreteras, cables eléctricos y puentes varios. Llegamos a destino y hemos ido a desayunar. A partir de ahí todo ha empezado a torcerse. Mi pieza TEA no quería ir al parque. Mi pieza TEA quería volver ya en tren y quedaba casi una hora. La he convencido para andar un rato pero nada, diez minutos si llega. Hemos vuelto a la estación y nos hemos sentado a esperar. Ha empezado a estornudar... Resfriado que llega. Subimos al tren y no encontrábamos el asiento que ella quería. Se ha enfadado, chillando y pidiendo a su manera que ese señor u otro se levantaran. He intentado hacerle entender que no podía ser. Finalmente una alma caritativa nos ha cedido su asiento. Pero entonces no quería mirar por la ventana, quería tablet. No se la he dejado y se ha vuelto a enfadar. Fin de trayecto.
Ya en casa ni fú ni fa pero sí costipado.
Queda la cena de nochebuena. Esperemos que aguante bien.

Feliz Navidad 


VACACIONES DE NAVIDAD DÍA 5.
Papá Noel llegó ayer por la noche, cuando mi pieza TEA ya dormía. La idea era que, como cada año, los tres fuéramos juntos al comedor a descubrir todo lo que nos había dejado. A las seis menos diez, mi pieza TEA ya rondaba, pero sin rechistar, ha vuelto a la cama. Al cabo de una hora se ha repetido la historia y una vez más, se ha vuelto a la cama. A la tercera, me lo he encontrado disfrutando de los regalos. Había abierto dos de sus cuatro regalos y se la veía superfeliz. Lejos de regañarla, me he reído al ver lo pilla que puede llegar a ser. Hemos acabado de abrir los regalos. Y toda contenta ha estrenado su nueva silla para el ordenador. Sin embargo, estaba nerviosa, algo llorona y correteaba algo histérica por casa. Han llegado superabuelosTEA y he aprovechado para ir a dar una vuelta en coche para que se aireara un poco.
A partir de ahí, mi pieza TEA nos ha dado una lección se saber estar, de portarse bien
 Comer con nosotros, ir y venir para atender a los requerimientos de los cuatro abuelos. Ahora sigue con sus cosas, con alegría, sin enfados. ¿Se puede pedir más?

VACACIONES DE NAVIDAD DÍA 6
Con retraso explico un poco el día de ayer. Es el día más esperado de estas fechas, porque es la fiesta grande de mi familia. El día empezó a las cinco de la mañana, con mi pieza TEA y yo tapaditas en el sofá, sin televisiones, sin tablets ni teléfonos. La mañana transcurrió con algún que otro gruñido, algunas lágrimas de algo que no le salía, creación de pictos raros que ella me pide y algún que otro robo de comida. Nada grave en realidad. Nos fuimos a casa de superabuelosTEA, donde nos esperaba toda la familia. Allí tiene un rocambolesco ritual con las luces de la escalera, pero con tanta familia llegando, se complica seguir el ritual. Pero bueno conseguimos que no se saliera de madre.Fue a buscar los regalos de papa noel a casa de mi tio. Se entretuvo con el puzzle que le trajo. Compartió el montaje con su prima y a la hora de comer se sentó con todos nosotros. A partir de ahí, de vez en cuando pedía irse a casa, pero aguantando sin enfadarse cuando le decíamos que todavía no.
Visto ahora, se portó de diez. Con nada que reprocharle a ella no... A mi, a quizás sí. Pero este diario vacacional es sobre mi pieza TEA, así que en otra ocasión, bajaré a los infiernos para explicar estos sentimientos encontrados el día más esperado del año.


VACACIONES DE NAVIDAD DÍA 7
Ayer el día empezó con dignidad. Todos pudimos dormir ocho horas del tirón y parecía que el día podía ser plácido... Hasta que le sugerí a mi pieza TEA que tocaba dar un paseo. Ahí, justo ahí, se desató la tormenta. Berrinche, idas y venidas locas por el pasillo de casa, gritos y enfado descomunal... Diez minutos en los que preferimos no hacerla parar, sino esperar a que se le parara. El caso es que sus planes eran otros: ir en tren. Sí, otra vez. Me siento algo egoísta cuando le digo que no, pero sé que no debo ceder. Después de esos diez minutos eternos, mi pieza TEA se dedicó casi una horaen armar un puzzle no sin antes enumerar cada una de las piezas, escribiendo el número pertinente en el dorso. Después, una vuelta en coche. Sin bajarse porque casi era la hora de comer. Tarde plácida. Sin nada que destacar. Entretenida con otro puzzle y con un juego de números regalo de estas Navidades. Ayer, día de impás. Un poco alterado porque mi pieza TEA ya empieza a estar saturada. Ella y yo. Hoy el día ha empezado a las seis. Sólo falta saber qué nos deparará el destino.
Buenos días!

VACACIONES NAVIDAD DÍA 8
Hoy ha sido uno de esos días en los que mi pieza TEA y yo disfrutamos el uno del otro. Vivimos el momento y se asienta una paz envidiable. Como lo prometido es deuda, de nuevo hemos hecho nuestra habitual excursión en tren. Ha habido un pequeño percance porque mi pieza TEA quería subir a un tren de largo recorrido y evidentemente no era opción viable. Se ha enfadado y ha emitido su horrible chillido gallina. Me la he mirado y toda seria le he dicho que volvíamos al coche. Con mirada desafiante me ha dicho:"rodalies", zanjando así el tema. Viaje corto en tren. Nuestro ya tradicional desayuno y ya le he propuesto andar un rato. Cómo no se ha cabreado de nuevo. Quería ir al andén y quedarse ahí sentada hasta coger el tren de vuelta. De nuevo una pequeña rabieta que he parado diciéndole que nunca más. No más trenes, no más desayunos. Y como si procesara todas mis palabras, me ha dicho: "pont". Y entonces sí, nos hemos puesto a caminar. Ha empezado a cantar. Ha querido seguir andando, supongo que porque las vías del tren estaban paralelas al camino. Hemos cantado los dos. Nos hemos sentado a mirar el mar y luego ya hemos cogido de nuevo el tren. Con su sonrisa eterna sin borrarse ni un momento.
En casa total tranquilidad, salvo cuando la he peinado más de la cuenta después de la ducha.
Y ya por la tarde, hemos dado un mini paseo y a casa. Sin enfados, sin movimientos alterados. Modo zen, total armonía. 
Ahora ya duerme y sigue la paz reinando nuestra casa.
Mañana seguimos y ojalá todo sea igual que hoy, un camino llano disfrutando el uno del otro, el uno con el otro.

VACACIONES DE NAVIDAD DÍA 9
De nuevo madrugón a las cinco de la mañana. De nuevo, un par de horas en silencio en el sofá, tapaditos los dos. Luego mi pieza TEA se ha dedicado a escuchar sus canciones en el ordenador y armar un puzzle y yo he podido hacer mis historias en el portátil. Mi pieza TEA estaba de buen humor. De vez en cuando se venía a mi mesa a jugar con sus bromas de los días de la semana. Risas que van y vienen y que auguraban un buen día. Y más sabiendo que íbamos a casa de superabuelosTEA, viaje de hora y media que le chifla. Ve mil y una torres eléctricas, ve pasar coches, alguna que otra vez un tren... Distracción asegurada durante todo el rato que dura el trayecto.Y todo iba bien. Incluso ha aceptado no llevarse uno de sus puzzles porque no quiere deshacerlos y guardarlos. En cambio se ha llevado cuatro puzzles armados de madera, regalo de papá noel. Todo iba bien durante la primera media hora en la carretera, hasta que un sollozo triste, un llanto casi desgarrador ha roto la paz del coche. Mi pieza TEA ha llorado una hora entera sin consuelo alguno. El motivo aún no lo sé. Algo le dolía en el alma. Lagrimones que mojaban sus mejillas y no podía evitar parar. 
Por suerte cuando hemos llegado a casa de superabuelosTEA, su carita se ha relajado y las lágrimas han cesado. Ha cogido los cuatro puzzles que se había traído pero se habían medio desarmado. Al querelos montar de nuevo, por alguna razón no ha podido y ha mezclado todas las piezas de los cuatro puzzles. Cuatrocientas piezas mezcladas en un hermoso caos. He decidido guardarlas todas en una bolsa por temor a que se perdiera alguna.
Hoy era un día para mí. Dejar a mi pieza TEA al cargo de superabuelosTEA unas horas para poder evadirme de todo comiendo con unas amigas.
De vez en cuando, preguntaba a superabuelaTEA por mi pieza TEA y recibía fotos de una criatura calmada, tranquila. 
Al volver. Me he encontrado una mesa llena de piezas de puzzle mezcladas y mi pieza TEA intentando hacer los cuatro puzzles. No nos iríamos hasta que los tuviera completos. He empezado a ayudarla y nos ha acompañado superabuelaTEA. Casi dos horas hemos tardado, pero lo hemos conseguido.
De vuelta, se ha repetido la historia de la ida. Sin saber porqué, el llanto y la pena ha vuelto. Casi todo el camino.
Al llegar a casa, ha desaparecido totalmente y la alegría y la sonrisa han vuelto a poblar su rostro.
Ya duerme. Yo me he distraído y he disfrutado de la compañía de estas amigas y mi pieza TEA, pues no ha sido de sus mejores días, pero cómo no, se ha portado de diez con sus superabuelosTEA.


VACACIONES DE NAVIDAD DÍA 10
Hoy por fin hemos hecho cura de sueño. Mi pieza TEA se ha levantado a las ocho. Ha sido una alegría para mi cuerpo y supongo que también le ha venido bien descansar algo más de lo que viene haciendo últimamente. Día de impás. Desayuno tranquilo en casa y después paseo en coche. Donde ella quería. A más de 50 km de casa. Por carreteras por las que yo nunca había conducido. Reía feliz porque por fin iba por donde ella deseaba. Después de dos horas de carretera a la izquierda, carretera a la derecha, hemos vuelto a casa. Y ha seguido la tranquilidad. Esta tarde a comprar al súper, como antes, llevando ella el carro, sin prisas. Cogiendo sus yogures, su pan y su agua y esperando paciente a que yo pagara. Corto paseo en coche otra vez y ya vuelta a casa. Supongo que siendo el día tan perruno, mi pieza TEA volverá a madrugar esta noche, pero al menos no ha habido enfados. Obediente como hace un tiempo ha aceptado todos mis planes.Esperando ya la noche de fin de año, que preveo será corta, muy corta. 
Feliz año nuevo a todos.

Y hasta aquí la primera parte de estas vacaciones. No han sido para enmarcar, pero sí que mucho mejor de lo que me contaban mis expectativas.
En el siguiente post, continuamos con la aventura navideña.